sábado, 13 de agosto de 2011

Si quieres estar estupenda, vigila tu dieta

Tal y como dije hace días voy a ir comentando diferentes temas que Juan Rallo trata en su libro Estupenda en 9 semanas y media. Hoy quiero comentar el tema de la dieta.

Todas sabemos lo que hacemos mal, lo que no, y la razón que tenían nuestras abuelas cuando nos decían que hiciéramos la dieta del cacito: andar mucho y comer poquito. Tampoco se trata de comer poco, sino de comer lo justo que tu cuerpo necesita, no de comer de más ni por otro motivos como la ansiedad o el aburrimiento. Y por supuesto comer sano, equilibrado y variado. Pero por si acaso vamos a repasar esas cosas que todas sabemos (o deberíamos saber) y que Juan repasa en su libro. He añadido algunos comentarios a sus palabras:

CONSEJOS ESENCIALES SOBRE LA DIETA

1) Controla las cenas. De ellas dependerá una parte importante del éxito de este proyecto. Piensa que después de cenar casi no existe actividad, por lo que apenas se necesita energía. Por eso es fundamental cenar de una manera adecuada, pues aquí radica que mientras duermes estés engordando o adelgazando. Así que lo mejor será que incluyamos en nuestras cenas alimentos ligeros y poco calóricos como por ejemplo pescado.

2) Come hasta perder el hambre, no más. Es precisamente en ese momento cuando tu cuerpo te está diciendo que puede comer mucho más y almacenarlo, pero con lo que hay es suficiente. Es curioso que, sobre todo a las mujeres, les genere remordimiento dejar comida en el plato porque cuesta dinero. Y luego a cambio se pueden gastar ese dinero en cremas. Cremas que no cumplen sus promesas de ayudar a quitar lo que les sobra, por haberse comido lo del plato cuando no tenían hambre. Quisiera añadir que, en mi caso por ejemplo, algo que impide saber si estoy comiendo por hambre o por costumbre es la tv. Me pongo la tv y centro mi atención en ella en lugar de en mi cuerpo. A veces uno tiene que pararse a escucharlo.

3) Limita las grasas en la medida de lo posible PERO incluyendo todas. Aunque algunas son más sanas que otras, todas tienen las mismas kilocalorías y, por tanto, todas engordan lo mismo. Es como el tema de prohibir el pan en las dietas. Yo creo que se puede comer pan perfectamente, eso sí, sin abusar y sin acompañarlo con chorizo jejeje De hecho, por la mañana es ideal desayunar una tostada porque te aporta energía y tienes todo el día para quemar esas calorías.

4) Consume los hidratos de carbono en las primeras horas del día. Es mejor distribuirlos de esta manera porque todavía tienes mucha actividad por delante y vas a poder quemarlos. Es lo que decía yo antes del pan por ejemplo, mejor por la mañana. De hecho hay mucha gente que a partir de media tarde destierra de su dieta los hidratos.

5) Cuidado con las bebidas. Aunque no tienen tantas kilocalorías como los alimentos sólidos, es verdad que se consumen en mayor cantidad. Por ejemplo, un vaso de zumo de tamaño normal ya tiene 200 mililitros, casi 200 gramos. Así que es fácil ingerir grandes cantidades de kilocalorías a través de los líquidos, sobretodo en verano. Ojo con tomar zumos con la excusa de son naturales y aportan vitaminas de las buenas que hay algunos que tienen muchas calorías. Yo hace tiempo que tomo los de Hacendado que no contienen azúcares añadidos (menos calóricos) y saben a zumo, no como otros productos bajos en calorías que saben a agua de color.

6) Come 5 o 6 veces al día. Éste es otro de los conceptos básicos que hay que retener y, como muchas sabéis, no me refeiro a comer cinco veces mucha cantidad, sino a que las kilocalorías que se reparten en más comidas se queman mejor. Es decir, se van quemando sobre la marcha. Piensa que el proceso de digestión quema calorías, mientras más digestiones y más ligeras sean más kilocalorías quemadas. Conclusión: reparte la misma cantidad habitual de comida diaria pero en más tomas, no más cantidad.

7) Deja dos comidas libres a la semana. Es fundamental escuchar el cuerpo y muchas veces nos pide alimentos que ocntinen nutrientes que necesitamos. Hay demasiados alimentos como para que una dieta semanal los contenga todos. Además el hecho de poder comer algo que te apetece sin sentirte culpable por estar saltándote la dieta hará que no acumules ansiedad en ese aspecto. Date un capricho una o dos veces por semana, pero mejor que sea en la comida que en la cena.

8) Come sano y variado. Una alimentación hetereogénea te garantiza un aporte de nutrientes variado, tendrás las vitaminas y minerales que tu cuerpo necesita. Lo normal en las comidas poco sanas, y todos sabemos cuáles son, es que sean muy energéticas y bjas en nutrientes, una combinación nefasta. A veces hay que buscar la manera de introducir esos alimentos que no nos hacen mucha gracia pero que son necesarios y beneficiosos para nuestra salud. Hay muchas formas de hacerlo: batidos, líquidos, con un poquito de mayonesa (como hace mi madre), etc. A mí por ejemplo no me hacen mucha gracia las judías así que aprovecho cuando como ensaladilla para comerlas sin darme cuenta dentro de la mezcla.


Bueno, como podéis comprobar no son consejos revolucionarios ni milagrosos. Pero son fáciles de seguir, sanos y efectivos. Lo que ocurre es que a veces no los seguimos por pereza o porque nos parece más práctico comprarnos un batido en la farmacia o... cada una tenemos una excusa.

De todos los consejos (y otros) en mi caso, por ejemplo, me doy cuenta de que tengo que ponerle especial atención a dos en concreto: fijarme en comer hasta que desaparezca el hambre y planificar todo lo que voy a comer durante la semana o el día para no ir picando y añadiendo cosas. Lo de comer hasta que dejas de tener hambre es fundamental. Yo, personalmente me doy cuenta de que como más veces por otros motivos como aburrimiento, ansiedad, costumbre, etc que por hambre. Últimamente estoy poniéndole bastante atención a la comida en este aspecto y me doy cuenta de que estoy comiendo menos y no me quedo con hambre. Eso sí, tengo que ponerle atención en tooodas las comidas porque hay momentos en que me descuido y sigo comiendo, luego me paro a fijarme si tengo hambre y me doy cuenta de que no. He comprobado que puedo estar comiendo hasta la mitad de lo que necesito!!


¿Qué consejos consideráis más importantes a la hora de mantener una alimentación sana y equilibrada? ¿Y para perder peso? ¿Hay algo con lo que no estéis de acuerdo?

1 comentario:

Rebeca dijo...

En las sociedades occidentales la mayoría comemos por motivos diferentes al hambres, de ahí el exceso en el consumo de azúcares y grasas, porque dan un placer a muy corto plazo.
Todos sabemos las reglas que debe seguir nuestra alimentación, pero supongo que en medio de tantos reclamos nuestra voluntad falla bastante.
sin embargo, hay que cuidarse hoy para tener calidad en el mañana, así que... ¡manos a la obra! aunque a mí me empieza a resultar imposible con las vacaciones.