miércoles, 26 de octubre de 2016

¿Vivimos en un mundo deshumanizado?

Después de varios años sin trabajo (aunque no desocupada) por fin vuelvo a tener trabajo. Este año estoy trabajando como maestra de primaria. Siempre he querido esto pero no de esta manera, me explico: yo soy especialista de inglés y lo adoro pero siempre quise saber qué se sentía de tutora. Pues bien, este año lo estoy descubriendo. Me han dado plaza en un cole en el que soy tutora y especialista, hasta aquí bien ¿no? Eso pensé yo el primer día "qué bien podré combinar ambas cosas y descubrir qué me gusta más". Pues no tan bien. Resulta que como en todos los trabajo hay sitios en los que se trabaja a gusto porque hay una buena gestión y sitios donde prácticamente se trata de practicar la supervivencia día a día. Éste último es el que me ha tocado a mí este año. Para empezar me han dado todo lo que nadie quería: una tutoría de un grupo bastante complicado y la especialidad reapartida entre dos niveles que son lo peorcito del cole y el último de infantil que es donde hay que empezar a currar de verdad. Por si fuera poco es un cole "super moderno" de cara a la galería donde en junio decidieron prescindir de libros aun sin tener programaciones preparadas, así a lo loco. Y por si fuera poco la gestión del equipo directivo es de lo peorcito que he visto en todos los años que llevo dando vueltas por los coles. Resultado: todo el que trabaja allí está amargado y busca sobrevivir sea como sea sin tener en cuenta si para ello tiene que pisar al de al lado. Más vale no preguntar mucho porque la respuesta está siempre envuelta en un tono de amargura y recelo bajo las palabras "te tienes que espabilar".Así que me he visto sobrecargada de trabajo con el estrés de tal cambio de ritmo y de rutina y la ansiedad de la presión de todo el mundo a mi alrededor: mi jefa que no para de pedirme cosas y las quiere ya, mis compañeros que voy muy retrasada y que me espabile, el currazo de tener que ir creando programaciones sobre la marcha (incluso de asignaturas q no he dado en mi vida) y mi familia que trabajar 14h diarias sin fines de semana ni una puñetera tarde libre no es vida, que no trabaje tanto y que le den al cole.

Al final todo esto ha resultado en que llevo 1 mes enganchando todo virus que circula por el cole sin hacer ni un día en limpio. Voy a trabajar cada día cansada y medio mala, aguanto como puedo con una sonrisa porque los niños no tienen la culpa de la situación. Me levanto antes para adelantar trabajo, me quedo trabajando todas las tardes y los fines de semana y aun así no adelanto porque a veces ya no rindo, otras me encuentro mal y la mayoría cuando he avanzado algo me han añadido 3 cosas más a la lista. Finalmente he tenido que coger la baja. Es la segunda vez en mi vida que he necesitado coger una baja laboral (y he estado trabajando unos 12 años). Se juntó el agotamiento y el reenganche de virus y mi cuerpo ya no podía más.

Los primeros días he estado en cama con el móvil en silencio intentando desconectar (porque ahora gracias a las nuevas tecnologías tu jefa y tus compañeros pueden mandarte mails o wasaps dándote más trabajo o modificando tu programación incluso un domingo a las 23h - este cole funciona así). Días después de descansar miré el móvil y me encontré mensajes de varias compañeras preguntándome qué tal me encontraba y pensé: "no son tan malas, es que están estresadas y por eso suelen parecer estúpidas el día a día pero en el fondo tienen buen corazón y se preocupan por cómo estoy". ¡Error! Me equivoqué. Hice un grupo de wasap para contestarles y les conté un poco cómo me encontraba. Después de explicarles una parrafa, sus respuestas fueron todas del estilo "ok, que te mejores". Entonces me di cuenta de que no querían saber cómo estaba, no se estaban preocupando. Caí en la cuenta de que las cuatro personas que me preguntaron eran las que probablemente se estarían encargando de sustituirme y estarían puteadas así que querían saber hasta cuándo tenía la baja. Casualidad que no me preguntaron otras personas que sé que no les suelen dar sustituciones.

Primero me decepcioné un poco y me dio bajón. Una vez más me encontraba en un momento y un lugar rodeada de un grupo de personas en el que sentía que no encajaba. Entonces recordé algo que he trabajado en terapia estos años y me pregunté a mí misma si yo realmente quería pertenecer a ese grupo o sólo sentía que debía encajar. Me di cuenta de que era yo la que no quería encajar, no me siento afín a personas que sólo se mueven por interés no por su corazón, se mueven por el beneficio que pueden obtener y actúan en base a él sin llegar nunca a mostrar quiénes son verdaderamente. No les culpo, entiendo que es un mecanismo de autoprotección y bastante mal lo pasarían al principio para haber llegado a deshumanizarse de esa manera. Pero yo no me voy a dejar arrastrar. Yo soy una persona honesta, me muestro como soy y digo lo que pienso, no pienso lo que tengo que decir en base a quien tengo delante para conseguir cierta cosa. Veo a las personas detrás de las situaciones y cuando alguien me cuenta algo tengo la costumbre de escucharle de verdad, no de esperar mi turno de palabra para hablar yo mientras desoigo lo que dice (como suele pasar hoy en día, que sólo queremos desahogarnos y en lugar de conversar esperamos el turno de palabra). Yo soy así y me gusta como soy. Obviamente no me gusta el ambiente de trabajo que me va a rodear este año pero es lo que hay y procuraré "espabilarme" y centrarme en el trabajo al máximo para no tener que trabajar 14h diarias y poder disfrutar de mi salud y mi tiempo libre. Por lo que me relacionaré lo exclusivamente necesario con los demás y no buscaré crear vínculos afectivos de amistad porque esas personas llevan años en un ambiente en el que no te pueden ofrecer ese tipo de relación.

Pero no es sólo en mi trabajo de este año. Al final si me pongo a pensar, a ver y a escuchar a mi
alrededor me doy cuenta de que estamos rodeados de personas infelices que se han vuelto egoístas y armagadas y han perdido su lado humano, el que está conectado a los sentimientos, la empatía y el amor. No sin ir más lejos me he encontrado otro ejemplo estos días: el primer día que fui al médico me tocó una doctora de guardia de las que no levanta la vista del ordenador en ningún momento y cuando te vas no sabría decirte si eres rubia o morena (de las que te pide que le describas una herida en lugar de acercarse a examinarla ella misma). Me preguntó qué síntomas tenía y en mitad de mi primera frase tras escuchar la palabra "vómitos" me interrumpió para preguntarme mi profesión y automáticamente determinó que "vómitos + maestra = gastroenteritis (porque hay una pasa)". No escuchó nada más porque no le interesaba, probablemente su objetivo era despacharme lo más rápidamente (no ayudarme). Así que me mandó para casa con una baja de 2 días. Al día siguiente volví porque pasé la noche con fiebre alta y yo ya sabía que no era gastroenteritis (¡ni siquiera me dolía la barriga!). Tuve la suerte de que me dieran cita con mi doctor, que es de los buenos, de los que cuando entras te pregunta cómo estás y escucha tu respuesta mirándote y haciéndote preguntas observándote antes de determinar un diagnóstico y ponerlo por escrito. En seguida supo qué me pasaba y qué necesitaba. Creo que estuve como dos minutos más en la consulta que con la primera doctora. ¿Esa es la diferencia entre una buena atención y una mala? ¿2 minutos? ¿Esa es la diferencia entre una persona deshumanizada que ha perdido de vista el motivo por el que eligió su trabajo? ¿2 minutos?

Y como estos hay montones de ejemplos a diario, pero creo que las personas que tenemos profesiones en las que trabajamos con personas (médicos, bomberos, policías, maestros, etc.) deberíamos plantearnos dejar el trabajo antes de llevarlo a cabo de tal manera que en lugar de ayudar a los demás - que suele ser el motivo por el que elegimos esta profesión- les estamos haciendo daño.

Me he dado cuenta de que esto ocurre con más frecuencia en las ciudades porque en los pueblos pequeños todavía no se han corrompido tanto como en las ciudades. Vivo a 20minutos de Barcelona ciudad y esto es una jungla, todo el mundo tiene siempre una prisa tremenda, te compras un piso y ni siquiera conoces a los vecinos más allá de "el del audi o la pareja del perrito blanco", procuras conversar de cualquier cosa con alguien (un amigo en una cafetería, en la cola del súper, etc) y te das cuenta de que la otra persona no te está escuchando sólo está esperando educadamente a que termines de hablar para soltar lo suyo. A veces entiendo muy bien a mi hermana que por motivos personales decidió irse un tiempo al pueblecito de mis abuelos (en Extremadura) y tras enamorarse de su marido decició quedarse a vivir allí para siempre porque aunque no se tiene acceso a ciertas cosas que no valoramos cuando estamos al lado de una gran ciudad, ella allí encontró la humanidad que necesitaba. Cuando voy a visitarla es como viajar a otro planeta: voy por la calle y la gente a pesar de no conocerme me saluda y me sonríe, si me encuentro a alguien que me conoce me pregunta cómo estoy y noto que me escucha atentamente (¡incluso a veces me preguntan algo sobre lo que acabo de explicarles!), cuando preguntas por algo a desconocidos suelen contestar con mucha amabilidad, sales al parque o a tomarte algo y te encuentras gente que a pesar de tener sus dramas sabe ofrecerte una sonrisa, etc. Nada que ver. Y según me cuenta mi madre es como si su pueblo se hubiera detenido en el tiempo porque antes todo el mundo era así. Ella se vino a Cataluña de pequeña y aunque los catalanes tenemos otro carácter la cosa era diferente. Cuando mis padres se compraron el piso a finales de los 70 conocían a todos los vecinos (sus nombres, sus trabajos, su estado de salud, su familia, etc) porque todo el mundo se comunicaba más y se compartía la convivencia.

Hoy en día, sin embargo, parece que hemos perdido la convivencia a favor de la supervivencia. Pues yo me niego. Prefiero seguir siendo la rarita, no tener un facebook con 500 "amigos" y confiar en la bondad de las personas hasta que me demuestren lo contrario (y no viceversa). No quiero educar a mis hijos en un mundo donde reina la ley del más fuerte o del más "espabilado". Voy a esforzarme por aprender a conciliar la jungla que me rodeará los próximos meses con mi forma de ser porque no quiero dejar que me contamine, es cuestión de aguantar el chaparrón y buscarle algo bueno a la tormenta. Sin duda va a ser un año duro lleno de aprendizajes a todos los niveles. Pero prefiero cualquier año duro a un año de vacío en el que no le encuentras el sentido a levantarte por la mañana, eso para mí sí es lo peor que puedo imaginar; porque si algo he aprendido en esta vida es que hay que vivirla, arriesgarse, disfrutarla y saborear todos los momentos, hacer de todo con ella excepto sentarse a mirar cómo se te escapa entre las manos. 




Si estás leyendo esto y te apetece compartirlo cuéntame qué tal es tu entorno: ¿quedan personas unidas a los sentimientos o estás rodeado de robots eficientes? ¿sientes que cuándo alguien te pregunta cómo estás de verdad se para a escuchar tu respuesta o es pura cortesía y en realdiad sólo quiere soltarte él su rollo?

miércoles, 18 de mayo de 2016

Mi vida es muy complicada...


A menudo siento que mi vida es muy complicada, demasiado estrés, agobio, prisa, ¡¡¡demasiadas cosas!!! Ahí está la clave del asunto: no sé si demasiadas cosas (¿cuánto es demasiado?) pero por lo menos sí muchas cosas. Pero claro, como todo en la vida, es relativo en función de frente a qué lo compares ¿es que no habrá vidas más complicadas que la mía? o mejor dicho ¿con más cosas? Seguro que sí. ¿Y lo llevarán tan mal como yo lo llevo a veces? Pues supongo que aquí habrá respuestas para todo, y entre ellas habrá personas que dirán que lo llevan bien. ¿Pero por qué esas personas lo llevan bien y yo a veces lo llevo tremendamente mal? Creo que la respuesta es: "porque así lo han elegido". Esto es muy importante: ELEGIR. Elegir cambia tu vida, te hace sentir mejor, porque cuando no siente que eliges entonces te sientes atrapada, castigada, condenada, tratada injustamente, soportando un peso impuesto, etc. Esto es algo que me ha costado mucho aprender y que me siento muy muy muy orgullosa de haber aprendido en terapia: siempre se puede elegir (ya lo decían en Mentes Peligrosas, ¿no?). Pondré un ejemplo: hace unos años me quedé sin trabajo y lo pasé fatal, entré en una depresión profunda que parecía no tener fin (cierto es que se juntaron más cosas) pero yo estaba convencida de que estaba deprimida porque me sentía inútil por no tener trabajo. Entonces se me ocurrió una idea: me puse a estudiar una segunda carrera, parecía que tenía la solución ¿verdad? Pues lo cierto es que me costó muchísimo porque cuesta mucho volver a estudiar cuando hace años que lo has dejado y sobre todo si ya eres adulta (que no tu mente no es tan plástica y esponjosa como la de los niños que lo absorben todo) y sobre todo cuando tu vida de adulta te abruma de obligaciones y ya no diré si encima tu salud va de mal en peor. Total que me pasé meses protestando porque tenía mucha carga lectiva (he realizado una carrera de 4 años en 2'5), era muy difícil, me costaba mucho, no tenía tiempo libre en absoluto, etc. Así que un día mi psicóloga me dijo "pues déjalo, deja la carrera, si tan malo es déjalo". Según ella si era tan malo y me sentía tan castigada por la vida a forzarme a hacer este gran sacrificio lo más saludable era renunciar y ser feliz. Pero entonces le dije "no puedo dejarlo porque es la única oportunidad que se me ha ocurrido para salir de este agujero y además ya me he gastado un dineral y sería tirarlo a la basura" y entonces me preguntó "Por supuesto que 'puedes' dejarlo" y yo "Que no, que no puedo" Y ella "Claro que sí, llamas y dices que te das de baja y ya lo has dejado, claro que puedes" y entonces me di cuenta de a dónde quería ir y le contesté "pero es que no quiero dejarlo, esto valdrá la pena aunque ahora me parezca insufrible porque me abrirá la puerta a un lugar donde estoy deseando llegar" y de repente el peso se alivió y ya no me sentía obligada a estudiar, ni castigada por la vida y tenía ganas de estudiar otra vez y de luchar por mí, porque estudiar otra vez era mi elección, no era una imposición, ni un castigo. No sé si entendéis lo que quiero decir con este ejemplo.

Así que ahora cuando pienso que mi vida es muy complicada, a veces me siento a pensar y acabo sonriendo y agradeciendo tener la oportunidad de vivir tantas cosas y otras veces doy un paso más y hago una lista de todas las cosas que la componen y requieren mi tiempo en este momento y de por qué he elegido hacerlas (qué recompensa hay al final de la cuesta). Incluso si estoy muy muy negativa y tengo un día muy malo doy otro paso más, porque es entonces cuando me intento sabotear a mí misma y empiezo a ponerme ejemplos de fulanito o menganita que tienen una vida muy sencilla y mucho tiempo libre. Entonces cojo la lista que he hecho antes y me pregunto a mí misma si ellos tienen esos beneficios y si serán felices con tanto tiempo libre que parece que tienen y realmente lo estarán disfrutando. ¿A qué me refiero? Pues a que puedes tener tiempo libre y pasarte la tarde en el sofá chupando tv y estar en plan zombi, desconectado del mundo, sin sentir, simplemente estando. O puedes pasarte la tarde en el sofá viendo tus series favoritas y disfrutando, y generando endorfinas porque estás haciendo algo que te encanta. Hay muchas maneras de utilizar tu tiempo libre pero para mí sólo existen dos grandes categorías: dejándolo pasar y disfrutándolo. Y es curioso, pero casi siempre, tanto fulanito como menganita suelen tener una vida muy tranquila porque no es esfuerzan en nada, ni siquiera en disfrutar de su tiempo libre.

Pues resulta que es cierto que yo dispongo de menos tiempo libre del que me gustaría pero cuando lo tengo lo disfruto y lo aprovecho. Y mi día a día "tan complicado" es porque me encanta aprender y me paso la vida aprendiendo cosas nuevas, afrontando nuevos retos y procurando ser lo más feliz posible, y eso amigos míos, requiere de esfuerzo. A diferencia de lo que hemos visto en muchas pelis y cuentos infantiles, ser feliz es una cuestión de actitud pero también de trabajo, al fin y al cabo requiere trabajo igual que mantener saludable una relación con otra persona porque al fin y al cabo, ser feliz es una relación que eliges tener contigo misma. 



¿Y vosotros elegís u os sentís castigados, atrapados, etc.? ¿Vuestra vida también es muy complicada?

miércoles, 23 de marzo de 2016

¿A los treinta y tantos es normal sentirse sola?



Me siento sola. Ya lo he dicho. Cuesta reconocerlo porque suena patético, como si tú fueras la patética porque "no vales la pena" para conservar amigos. Pero cada vez veo más a mi alrededor que hay ciertas cosas que nos pasan a todos a ciertas edades. Esto parece lo típico de la treintena: la gente se casa y parece que se anexa a la pareja (ya no saben hacer nada por separado, ni tomarse un café), otros viven por y para el trabajo (nunca tienen tiempo porque se llevan y se traen trabajos y todo son proyectos y "esperar el ok"), otros tienen hijos y ya no existe nada más en el mundo para ellos, otros están solteros y se pasan la vida mirándose en el espejo, yendo al gimnasio, comprándose modelitos y preguntándote qué tal están y por qué no encuentran pareja (por supuesto nunca escuchan, sólo hablan), otros tienen un combinado de todo un poco y sólo quieren desahogarse (nada más, sólo echar lo que llevan dentro y luego irse a casa sin preguntar sin tan siquiera "¿y tú qué tal?" aunque sea por educación), y así podría seguir con las diferentes ocupaciones que nos absorben de adultos. Y yo no soy un alien, yo peco de adicta al trabajo, lo reconozco. Sin embargo, creo que con organización siempre hay tiempo, no tienes que renunciar a todo. Lo mismo pienso de ser mamá, me esforzaré todo lo posible para que mi nueva faceta de mamá no eclipse y absorba a las facetas de pareja, amiga, hija, compañera de trabajo, hermana, tía, bloguera anónima, etc.

Lo que pasa eso de la organización que a mí tanto me gusta porque me facilita poder llegar a las cosas que quiero llegar es algo que a mucha gente le estresa, así que directamente no se organiza. El resultado es no tener tiempo para casi nada, cancelar citas a última hora dejando tirados a los demás y enfadarse porque los demás no se acoplan a sus "huecos".

¡Ésta es una de las razones por las que es difícil mantener la amistad en el mundo adulto!

Un ejemplo común: quieres quedar con alguien y habláis del jueves de la semana que viene, realmente te apetece quedar con esa persona pero vete tú a saber por qué decides ocuparte el jueves completo con otros planes y cancelas la posible cita. Cuando esto pasa una vez no pasa nada, a todos nos surgen cosas. Pero cuando esto ocurre a menudo con la misma persona, suele resultar que al final la otra persona pierde las ganas por quedar contigo porque siente que tú no tienes las mismas ganas y ya no le apetece tanto, ya no se esfuerza tanto por su parte en buscar un hueco y cuando le llamas, es ella la que tiene planes. Pero eso sí, tú te quejas porque "¡jooo es que nunca nos vemos!"

¿Os resulta familiar?

Luego a veces simplemente lo que pasa es la vida, que marca diferentes ritmos para todos. De repente tu amiga es mami y tú te alegras mucho por ella pero ahora ya no quedáis tanto porque va de culo aprendiendo a cuidar del bebé y compaginándolo todo. Entiendes que os veréis menos a menudo y que será entre pañales (sin problema). El problema viene cuando empieza a quedar con otros papis y sólo sabe hablar de cacas, biberones y el método Estivil. Entonces os dais cuenta de que estáis en un punto de vuestras vidas muy dispar y que aunque os queréis mucho ya no tenéis tanto en común, así que ese café cada 2 meses se convierte en un wasap que se va alejando en el tiempo hasta que se transforma definitivamente en una felicitación anual por el cumple y un "¡a ver si nos vemos pronto!".


Entonces, valoras la situación y te planteas conocer gente nueva ¿por qué no? Pero cuando eres adulta ya no es tan sencillo como cuando eras niña y hacías amigos en el parque tan rápido como se te caían las migas del bocadillo. Cuando eres adulta los círculos están más cerrados y es más difícil pero ¡oh! ¡oye estamos en el siglo XXI y existe internet! Así que buscas amigas a través del ciberespacio. Bueno, como me estáis leyendo en el ciberespacio, ni qué decir tiene que hay especímenes de todo tipo de los que parecen demasiado bonito para ser cierto, de los que te hacen ampliar conocimientos buscando cómo se bloquea a alguien en ese chat o foro y hasta de los que no les falta un tornillo sino cuatro. Pero, en mi experiencia, de lo que más me he encontrado hasta ahora es de buscadoras de contenedores de basura emocional, es decir, personas que sólo quieren desahogarse y contarte su vida porque seguramente también se sienten solas y no tienen a nadie con quien hablar (como tú) pero no se dan cuenta de que están siendo egoístas y de que tú a tus treinta y tantos sabes cuánto vale tu tiempo y para desahogarte de forma exclusiva pues mejor escribir en un papel, contárselo a tu gato o hacerte un blog como éste, pero desde luego no hacerle perder el tiempo a la persona que tienes delante tratándole como si su vida te importara una mierda. Perdón por la brusquedad pero es que...hay gente que no sólo es egoísta sino además maleducada y eso ya me puede.

Así que al final parece el pez que se muerde la cola porque se te quitan las ganas de conocer gente nueva, te centras en tu chico, en tu trabajo, en ir al gimnasio, en tu familia o por qué no, empiezas a plantearte que una de las ventajas de tener hijos es que al menos durante unos años no te sentirás sola como hoy, porque habrá un enano (espero que sean enanAs) deseando pasar el tiempo contigo, contarte cosas y preguntarte mil más!!

Un abrazo a ti que me lees!!

martes, 5 de enero de 2016

¿Por qué prohiben hacer fotos en las tiendas?

Hace un rato he salido a hacer unos recados y he aprovechado para hacer una foto (desde la calle) de los carteles de la frutería para tener una referencia de precios y poder comparar con otras fruterías. Pues cuál es mi sorpresa cuando el dependiente me dice desde dentro cabreado (yo estaba como a 7 metros de la puerta) que no se puede hacer fotos, que está prohibido. Me he quedado flipada.
¿Prohibido? ¿Por qué? Estoy haciendo fotos de lo que veo, no he abierto ninguna puerta que estuviera cerrada, ni siquiera he entrado en el local!! Entiendo el tema de la protección de datos cuando salen personas en las fotos pero además donde yo estaba haciendo la foto no había nadie. Es que no lo entiendo de verdad, ¿por qué no puedes hacer fotos de lo que ves, de lo que está expuesto? Además es que me parece incoherente porque si tienes un negocio lo que te interesa es publicidad y cuanta más gente pueda hacerte publicidad mejor, ¿no? Si tienes miedo de que en la foto salga algo que no quieres será porque no lo estás haciendo bien, y si crees que los demás verán los precios y te perjudicará también es absurdo porque el que quiere comparar precios los compara igualmente, no es un secreto. Además, es que tiene muchas ventajas que puedas hacer fotos en las tiendas, supermercados, etc.: puedes colgar la foto en las redes sociales, un blog, web, lo que sea y recomendar la tienda o un producto, puedes resaltar una cualidad de los productos, puedes aconsejar a alguien o ponerte de acuerdo con alguien para comprar algo en grupo. ¿No os pasa a veces que os juntáis más de uno para comprar un regalo en grupo y el que va a comprarlo manda la foto a ver qué le parece al grupo? Es que lo veo absurdo vamos. 

He buscado por internet acerca de la legislación y es todo muy difuso, hay una línea gris muy amplia porque en la mayoría de los casos se trata de lugares privados pertenecientes a empresas pero de uso público y ahí está el problema. Al final dice que si hay un cartel que lo prohibe o el dueño no te deja está en su derecho y tienes que respetarlo, por otro lado que si las fotos son para uso personal tú estás en tu derecho de hacerlas. ¡Un lío!

Yo desde luego si tuviera un negocio permitiría hacer fotos, es más, pondría un cartel animando a los clientes a que hicieran fotos y las publicaran donde fuera con un hastag determinado o yo que sé, porque es promoción y eso quiere decir clientes. No vas a perder un cliente porque haga una foto de algo y al final no lo compre, no lo habría comprado igualmente. Pero igual si quiere hacer la foto para terminar de comparar y/o decidirse y no le dejas hacerla entonces si que perderás el cliente.

Si tienes un negocio y dudas si permitir o no a tus clientes que hagan fotos, te recomiento este artículo donde te explica las ventajas que te reportaría que tus clientes pudieran hacer fotos.

De momento, yo la próxima vez que vaya a la frutería me llevaré una libreta y me apuntaré lo que me dé la gana que ahí no me va a poder decir ni mú!!

FELIZ 2016 A TODOS!!!


jueves, 24 de diciembre de 2015

En los días difíciles recuerda esto

Para esos momentos que tenemos a veces de bajón en los que por un motivo u otro (o varios) lo vemos todo negro y pensamos que "la vida es una mierda". Comparto este vídeo que demuestra que la vida no es una mierda, es que no la estamos valorando con suficiente perspectiva. A veces nos centramos en conseguir algo y como no lo conseguimos dejamos de ver lo maravilloso que nos envuelve y lo afortunados que somos.

FELICES FIESTAS A TODOS!!


jueves, 10 de diciembre de 2015

Lo más caro del mundo: EL TIEMPO

Echo de menos escribir por aquí. Muy a menudo se me ocurren nuevas ideas sobre las que me gustaría escribir pero no suelo hacerlo porque "no tengo tiempo". Ésta es una de las mentiras más repetidas en nuestra sociedad: ¿qué significa no tener tiempo? ¿cómo puedes no tener tiempo? ¿acaso no dispones de 24h cada día como todos? Quizá el problema no está en la pregunta sino en la respuesta: no logro gestionar mi tiempo adecuadamente o no está entre mis prioridades en este momento.
Esto es algo que a veces vemos claro-cristalino y a veces no lo vemos ni metiendo la cabeza dentro. De repente llevamos una vida super ocupada y (por poner un ejemplo) nunca "tenemos tiempo" de hacer deporte, queremos, pero nos parece imposible encontrar un hueco en nuestra rutina. Repito IM-PO-SI-BLE. De repente tienes la mala suerte de que te falla el hígado y necesitas diálisis, tienes que ir todos los días 2h a diálisis. Si este fuera el caso, ¿también dirías "lo siento no tengo tiempo"? ¡No! Porque te morirías. 

Pues eso es lo que creo que me pasa a mí a veces, que estoy alelada y me olvido de que cada día nos morimos un poquito, de que cada día es una nueva oportunidad, de que se puede probar a hacer las cosas de forma diferente, si no sale bien no pasa nada, se puede deshacer o se puede probar otra forma de hacer las cosas.

¿Por qué estoy hoy tan trascendental con el tema del tiempo?

Pues ya lo explicaré en detalle en otro post porque creo que puede ayudar a mucha gente pero en resumen: tengo un problema de salud que no es una tontería. Por suerte no tengo ninguna enfermedad que ponga el reloj en la cuenta atrás en versión a toda pastilla pero sí tengo un problema autoinmune que lleva años torturándome poco a poco y me ha tenido más de 3 meses con un dolor horrible diario. 

Por suerte, ya estoy en tratamiento y mi tratamiento es un cambio radical de hábitos alimenticios y de otro tipo de hábitos de vida. ¿Te imaginas que para no tener dolor tienes que cambiar completamente la forma en la vives? Por un lado la noticia es estupenda: hay solución para que no tengas dolor. Sin embargo, la letra pequeña es horrible: cambiar tu forma de hacer las cosas en sentido radical y de golpe y porrazo (sin progresión) es... un coñazo. 

Llevo semanas quejándome porque esta nueva "dieta" (lo pongo entre comillas porque me refieron a mis nuevos hábitos alimenticios no a un plan de comida con un fin concreto y limitado) me tiene un poco amargada y aunque debería estar disfrutando de una mejoría de mi salud en realidad me está agobiando mucho.

Al final, anoche, viendo una serie en la tele caí en la cuenta de mi problema: no me amargo por la
dieta, de hecho se pueden hacer recetas que tienen una pintaza que hasta salivas... me amargo porque "me quita tiempo" y voy retrasadísima con mis estudios, así que me cabrea no poder centrarme en los estudios porque me amarga la dieta y "no tengo tiempo" para aprender nuevas recetas y al final ni estudio, ni como a gusto, ni está siendo saludable todo el estrés que me está produciendo. 

¿Y qué tiene esto que ver con el tiempo?

El tiempo es la clave. Estoy menospreciando mi tiempo sin darme cuenta. Me quejo de que "no tengo tiempo" de aprender nuevas recetas porque llevo mucho retraso en los estudios y necesito invertir ese tiempo en estudiar. ¿Por qué? Probablemente porque en mi escala de valores mis estudios están por encima de mi salud. Sí, soy así de tonta sí. Pero esto ha sido de forma inconsciente, ahora que lo he visto lo voy a arreglar. 

¿Cómo lo arreglo?

No es que vaya a dejar los estudios, estoy a un paso de acabar el grado y lo necesito para poder trabajar. Es importante para mí por muchos motivos así que no puedo dejarlos. Pero sentarme delante del ordenador con la mente en otro sitio no me sirve de nada y encima me pone de mala leche. Así que voy a encargarme de todo en un orden de importancia: en este caso, voy a invertir un par de días o el tiempo que necesite en seleccionar nuevas recetas factibles a mi nivel principiante de cocina, voy a hacer la nueva lista de la compra y salir a por los ingredientes para dejarme preparado el menú de lo que queda de semana y de la siguiente. Así, dentro de dos días (o los que necesite) me podré sentar a estudiar y me cundirá. Y lo mejor de todo: estaré cuidando mi salud que, al fin y al cabo, es lo más importante de todo y algo que damos por sentado y menospreciamos a menudo. 

Esto es lo que yo llamo "aplicar la estrategia del leñador":

Si un buen leñador tan sólo tiene 5 horas para talar un árbol,
emplea 4h en afilar el hacha.

Uno no sabe cómo de importante es disfrutar de buena salud hasta que le falta, así que mi deseo es que jamás tengáis que averiguar cómo de importante es tener buena salud!!

miércoles, 15 de julio de 2015

Si no eres feliz, busca ayuda profesional

Hace tiempo que tengo el blog medio abandonado, y eso que siempre me ha gustado escribir aquí. Este rinconcito es para mí y para el que esté a gusto en mi mundo. Y ese ha sido el motivo de que abandonara el blog, que ni yo misma me sentía a gusto en mi mundo

Durante muchos años he ido acumulando malos tragos hasta que se fue formando tal cúmulo de obstáculos que cada vez me costaba más seguir adelante. Esto es apreciable en algunos de los posts más comentados de mi blog como: "¿Se puede dejar de ser hipersensible?", "Cómo evitar sentirte decepcionado por los demás", "Depresión por desempleo", o quizá el más visitado actualmente "Cómo distinguir un ataque de ansiedad de un infarto". Estos son de los posts más visitados de mi blog, lo que muestra que todo lo que he ido pasando yo en este tiempo también lo pasan otras personas: un mal momento. 


A día de hoy puedo decir felizmente que ya he superado mi mal momento y estoy disfrutando de una nueva etapa de mi vida, una etapa en la que me siento libre, plena y feliz. He descubierto la paz interior, cosa que nunca había experimentado antes, he encontrado respuestas a todas las preguntas que he ido acumulando a lo largo de mi vida, he resuelto conflictos del pasado que me impedían avanzar y he aprendido mucho, muchísimo, de la vida, del mundo, de la gente y sobre todo de mí misma. 

Pero todo este aprendizaje no se ha producido de forma mágica leyendo una web o un libro, con una charla reveladora de amigos, un engañabobos de limpieza de aura o no sé que inventos, una poción mágica, cambiando de sitio los muebles de mi casa o lo más importante, de la noche a la mañana. Todo esto es el fruto de un doloroso y sobre todo duro trabajo por mi parte guíado por una psicóloga que ha sabido entender mi problema y ayudarme a encontrar el camino para resolverlo. Por eso quiero deciros que si de verdad tenéis un problema grave, algo que os hace tan infelices que os provoca ataques de pánico, ansiedad continuada u os quita las ganas de vivir, no lo dudéis: buscad ayuda profesional. En todos los gremios existen buenos y malos profesionales y aunque en terapia no se ven cambios de un día para otro, debéis aseguraros de que habéis encontrado a un buen profesional que sabe tratar vuestro problema. En mi caso la forma de saberlo ha sido fácil. Muchos años atrás estuve en consulta con otro psicólogo por un problema concreto y no me ayudó, no me veía avanzar en absoluto. Pasaban las semanas y yo iba allí vomitaba mi basura emocional, y me sentía desahogada pero no sentía que avanzara. Esta vez en cambio, desde el primer día he sentido los avances porque he encontrado a una persona que me ha puesto ejercicios semanales que me han ido ayudando y me han ido haciendo notar mis avances. Una persona licenciada en psicología, no un terapeuta que ha hecho un cursillo de no sé qué en no sé dónde. Me refiero con todo esto, que si os decidís a buscar ayuda, es importante informarse bien de las referencias y credenciales de la persona que os va a atender porque al fin y al cabo le estáis confiando lo más importante del mundo: que os ayude a mejorar vuestra vida. Y si empezáis una terapia y no os sentís a gusto, hablarlo, y si pasan las semanas y no véis avances, cambiad de profesional. Pero no perdáis la confianza en un buen psicólogo porque si tiene la formación adecuada, éste es el especialista que necesitáis sin duda. 

Después de 2 años de terapia, siento que aunque me dé mucha pena la terapia está llegando a su fin, pero esto aunque sea un hecho triste porque he formado un vínculo muy estrecho con mi psicóloga y he aprendido tanto que me quedaría toda la vida con ella, es el mejor síntoma de todos: ya he logrado eliminar los obstáculos que me impedían seguir con mi vida. He descubierto la felicidad y ahora disfruto de cada día, liberada del peso de la tristeza, el dolor, la ansiedad, la presión y un largo etcétera. 

Lo más probable es que siga escribiendo posts que hablen de cosas que he aprendido estos dos años y que creo que son fundamentales y pueden ayudar a otras personas. Pero por hoy, tan sólo quería contar lo que he contado.

SI NO ERES FELIZ, SI TE CUESTA SEGUIR ADELANTE CADA DÍA --> BUSCA AYUDA PROFESIONAL, ES LA SOLUCIÓN. (punto)

Me diréis que es muy fácil decir esto pero que no todo el mundo puede permitírselo económicamente. Bien, puedo contaros dos cosas:

1. A veces hay información que desconocemos. Por ejemplo, yo estoy utilizando la tarjeta dellama a la consulta del psicólogo que te interese y pregúntale qué opciones de pago tienen: ellos mismos te recomendarán mútuas o servicios que desconoces o incluso algunos tienen facilidades de financiación.
Avantsalud que viene incluída en el seguro de difuntos de Santa Lucía. Mucha gente tiene esta aseguradora (u otra) y desconoce que tienen un servicio incluído en lo que ya pagas que incluye una mútua de salud con grandes descuentos. Sé que la mayoría de psicólogos suelen cobrar unos 60€/h (en Barcelona actualmente) sobre todo cuesta encontrar alguien que cobre menos de 45€/h. Obviamente yo no podía permitirme esto. Pero con Avantsalud, estoy pagando 28€/h. Nada que ver. A veces es cuestión de informarse, y si no sabes exáctamente dónde,

2. ¿Cómo es de importante para ti tu salud? A veces hay personas que piden un crédito para irse de vacaciones o para renovar el coche (aunque el suyo funcione todavía). ¿Por qué no nos tomamos más en serio invertir en nuestra salud? Si necesitáramos diálisis semanal y tuviéramos que pagarla (que desgraciadamente vamos camino de ello con la privatización y los recortes) ¿no harías lo posible por encontrar la manera de pagarla? ¿O preferirías dejar morir a tu hígado y a ti con él? Pues yo opino lo mismo en el caso de la salud emocinal. Una persona que no es feliz, que le cuesta levantarse cada día, que sólo siente tristeza y dolor, que experimenta ansiedad cada vez más a menudo necesita ayuda profesional, necesita al especialista adecuado para curarle. Si la situación es grave, hay que buscar la manera de conseguir la forma de costearse la ayuda: haciendo horas extra, tirando de ahorros, un crédito, pidiendo dinero a familiares o amigos, etc. lo que sea! No hay nada más importante que tú en tu vida, si tú no te cuidas, nadie lo hará por ti. 

Ah! Y otra cosa respecto a este tema que me ha chocado mucho. He hablado con varias personas acerca del tema de los psicólogos, la terapia, etc. y me he encontrado con mucha gente que me decía que no notaba avances, que se desahogaba pero no le ayudaba, que llevaba años y los problemas seguían allí, etc. Como he dicho antes, tienes que asegurarte de encontrar un profesional cualificado que sepa ayudarte, pero también debes comprometerte y ponerlo todo de tu parte y desde luego un problema grave no se soluciona yendo una vez al mes al psicólogo, eso no ayuda. Es mejor tener una sesión semanal (o lo que te recomiende el profesional) y trabajar de verdad, que intentar resumirle en 1h lo que te ha pasado en todo el mes y luego echarle en cara que no te ayuda a avanzar: ¡¡no le das margen!!

Así que, en conclusión, a pesar de que todavía está "mal visto" ir al psicólogo porque parece que tienes una enfermedad mental. Esto no es más que desinformación, ya que el psicólogo no trata enfermedades mentales: eso lo hace el psiquiatra, el que puede prescribir fármacos. Un psicólogo es el que se encarga de ayudarte cuando no tienes ninguna enfermedad mental pero algo te impide seguir con una parte o toda tu vida. Y ¿sabéis qué? Ahora que me conozco mejor, y entiendo mejor muchas cosas, me doy cuenta de que a la mayoría de personas le iría bien hacer terapia por un tiempo. Quizá tendríamos que recibir formación para aprender a cuidar de nuestra salud emocional desde que somos pequeños en el cole. Me parece la mejor idea de todas, así habría menos adultos infelices, amargados, conflictivos, tóxicos, deprimidos, acomplejados, etc. Si a pesar de esto piensas que te da vergüenza que los demás sepan que vas al psicólogo o tienes miedo a ser criticado por ello, quizá ese sea un buen motivo para acudir a consulta puesto que estás dejando que tu vida se rija por el criterio de los demás, no por el tuyo.

Para finalizar, recomendaros un libro que me ha ayudado muchísimo a entender muchas cosas. Es un libro de psicología pero explicado con un lenguaje cercano y con muchos ejemplos. Y está escrito por un experto psicólogo y profesor de la Universidad de Barcelona: Manuel Villegas.

El libro se llama El proceso de convertirse en persona autónoma. Espero que os guste tanto como a mí!!



miércoles, 29 de octubre de 2014

En el mundo también pasan cosas buenas

Últimamente no veo ni el telediario, como mucho veo sólo los titulares u ojeo el periódico. Sé que puedo parecer irresponsable o despreocupada pero me da igual. No tengo que cumplir ningún estándar ni ser perfecta. Simplemente a nivel personal ahora tengo una lucha interna que requiere mucha energía y no puedo emplear esa energía en lidiar con las desgracias del resto del mundo. Y sobre todo estoy un poco cabreada con la mayoría de telediarios porque sólo muestran malas noticias (que son ciertas, por supuesto) pero... ¿es que ya no pasan cosas buenas en el mundo? A veces uno se desmotiva tanto viendo lo que te enseñan en la tele que acaba por pensar que ya no quedan buenas personas, actos altruistas, amor o cualquier cosa buena que te haga sentir bien y te devuelva la fé en la humanidad y reafirme tus ganas de vivir feliz. 

Bueno, pues hoy haciendo el tonto por la red he encontrado una web de "cosas buenas" tiene micro historias  de esas que te tocan y te hacen pensar. Os voy a dejar un enlace de uno de los mini artículos (hay artículos y vídeos) que más me han gustado: trata sobre las 5 cosas que la gente más se arrepiente antes de morir. Una enfermera que ha pasado años en cuidados paliativos ha recopilado las 5 cosas más comunes de las que nos arrepentimos todos cuando nos llega el momento. Para mí, personalmente, en este momento la que más me toca la fibra es la quinta. Voy a procurar esforzarme en recordármelo más a menudo y ponerlo en práctica porque es el objetivo de resolver mi lucha interna que va muy despacito pero muy bien. 

Si os gusta la página veréis que en la parte de abajo hay enlaces a más historias o artículos y cada vez que clicas sobre uno se renuevan los que hay abajo así que te enganchas y vas saltando de unos a otros. 

Aquí tenéis el enlace:

http://www.upsocl.com/comunidad/enfermera-revela-las-5-cosas-que-la-gente-mas-se-arrepiente-antes-de-morir/

Yo me lo voy a guardar en favoritos para venir a navegar por ahí cada vez que quiera ver las cosas buenas que no nos enseñan en las noticias: personas que liberan a una ballena atrapada en una red de pescadores, pandillas de moteros que protegen a niños maltratados, niños que cuentan lo valientes que fueron sus padres arriesgando sus vidas por ellos, etc. Lo que pasa es que esto no vende tanto como para sacarlo en las noticias. Pero por suerte, el mundo es mejor de lo que pensamos a veces porque todavía quedan personas con valores y buen corazón dispuestas a seguir trabajando por ello. 

Feliz semana!


sábado, 11 de octubre de 2014

Psicosupervivencia

Psicosupervivencia es el nombre de un blog que he descubierto muy recientemente y que recomiendo muchísimo. Sólo he leído un par de artículos hasta el momento pero como me gustaron mucho me suscribí a su lista de newsletter y automáticamente se me envió una Guía práctica para evitar al psicólogo.  Uff que a saco voy hoy, a ver, este blog (y la guía) están escritos por Marina Díaz, una psicóloga española NORMAL. ¿Por qué pongo normal? Porque una de las cosas que más rabia me dan de los psicólogos es que escriben (y algunos hablan) con una pedantería que te cansa. Esta chica habla como tú y como yo, y escribe tal cual piensa. Me encanta. Me estoy leyendo la guía poco a poco saboreándola y reflexionando sobre lo que dice porque dice cosas sencillas, claras y que te hacen entender muchas cosas de ti misma y del mundo. Es una guía en la que te habla de la vida y sobre que hay cosas que puedes hacer por ti mismo para tener más calidad de vida sin tener que ir a un psicólogo. ¿Se tira piedras sobre su propio tejado? No. Simplemente pone de manifiesto que hay mucha gente aprovechándose del sufrimiento de los demás y haciendo negocio y que los psicólogos están para cuando los necesita de verdad y que puede que no todo el mundo los  necesite si tiene las herramientas adecuadas para lograr una mejor calidad de vida y resolver los obstáculos que se encuentra por el camino. Es la labor de una profesional altruista y vocacional que desea un mundo de personas más felices. Quisiera contar mil cosas más para convenceros de lo que lo visitéis pero tampoco quiero desvelar nada para no romper el encanto así que lo mejor que puedo hacer es dejaros el enlace para que visitéis su blog. La guía os la manda cuando os suscribís a su newsletter es cortita (55 páginas) que se leen más rápido de lo que gustaría. 

Blog de PSICOSUPERVIVENCIA



Feliz finde!

jueves, 25 de septiembre de 2014

¿Perder el tiempo o dedicarse tiempo?

Nunca he sido una chica muy femenina ni cuidadosa en los detalles que cuidan otras mujeres como el peinado, el maquillaje, las cremas, los complementos, etc. Si alguna vez ha salido el tema me he referido a ello como "no me interesa", "no es mi estilo" o lo más común "no puedo perder el tiempo con esas cosas". En mi círculo siempre había amigas que se pasaban bastante tiempo arreglándose incluso a diario: el peinado, el maquillaje, elegir modelito, complementos, etc. Yo sólo me ponía unos tejanos, algo de arriba, mis zapatos (tengo dos o tres pares como mucho, no doscientos o trescientos como muchas), me cogía una coleta o me lo dejaba suelto y lista. 

Por un lado, es verdad que me molestaba que mis amigas fueran tan presumidas y siempre me tocara 
esperarlas. Pero por otro, también es verdad que ellas iban super guapas y yo siempre me sentía un poco el patito feo. Siempre he sido la típica empollona que se cuida poco porque prefiere la belleza natural y el cerebro antes que el físico. Siempre he sido como Alex de Modern Family.

Pues bien, hace unas semanas estaba viendo unos de estos programas de cambio de look (otro día hablaré de ellos) y la presentadora que siempre va divina de la muerte le preguntó a la invitada que era una chica como la descripción que acabo de hacer que por qué no se arreglaba nunca. La chica le contestó que para ella eso era perder el tiempo, que apreciaba mucho su tiempo y prefería invertirlo en algo valioso. Tengo que decir que la muchacha en sí era super altruista y dedicaba la mayor parte de su tiempo a colaborar con una ONG. Hasta aquí bien, yo de acuerdo con ella. Pero entonces me sorprendió lo que la presentadora le contestó: 

"A mí me gusta cuidar mi aspecto, me hace sentir bien y decido invertir tiempo en sentirme bien, en cuidarme y aprovechar para tener ese ratito para mí. Considero que soy lo más valioso de mi vida y por eso tengo que cuidarme y valorarme". 

Esto ya me dio que pensar. 

La chica no quedó del todo convencida así que se fue con ella a una reunión que tenía preparada con inversores para recaudar fondos para su ONG. Les hizo su presentación y al final la presentadora les preguntó si invertirían en su proyecto y por qué. La mayoría dijeron que no porque a pesar de haberles planteado un buen proyecto su aspecto les inspiraba una falta de confianza, les daba sensación de descuido y falta de seguridad. Entonces hizo que la chica se cambiara de ropa, se maquillara y se arreglara un poco el pelo y preparó otra reunión. Hizo la misma presentación pero esta vez la mayoría de los presentes estaban dispuestos a invertir porque les inspiraba confianza, responsabilidad, seriedad, seguridad, etc. 

Y aquí ya empecé a darle más vueltas a los asuntos: 

1) Nunca me había parado a pensar que pararme a peinarme, maquillarme, elegir el modelito, complementos, etc. era una manera de cuidarme, de dedicarme tiempo y de tener un ratito para mí. Siempre lo había interpretado como una exigencia de la sociedad, la moda, etc. Y como no me gusta hacer las cosas porque todo el mundo las hace no le encontraba sentido. Por otro lado, lo que más me dio que pensar es que como comentaba en el post anterior siempre he antepuesto todo antes que yo. Yo siempre he sido lo último de mi lista: trabajo, familia, amigos, responsabilidades, etc. y al final yo. Siempre me he dejado al final porque tenía la autoestima bajo mínimos y por supuesto nunca me he considerado valiosa. Esto es parte de lo que hablaba el otro día que ya estoy cambiando, empiezo a verme, a quererme, a valorarme y a darme la prioridad nº 1 en mi vida.

2) Nunca me había parado a pensar en lo que puede influir mi aspecto. Siempre he sido de las de "me importa un churro lo que opinen los demás" porque intentaba tener en cuenta mi propia opinión de mí misma. Pero es verdad que es importante, y no sólo en el ámbito laboral sino en todas las relaciones que mantienes con otras personas. Tu aspecto dice mucho de ti, aporta información sobre ti y si no te cuidas ese es el mensaje que transmites: no me cuido, no me quiero, no me considero valiosa, no confío en mí, etc. 

Después de todo este rollo, a donde quería llegar como conclusión es a que he empezado a intersarme más por esos temas "femeninos" que nunca me habían interesado hasta ahora y me empiezan a gustar bastante. Empiezo a fijarme en que hay más peinados más allá de la cola de caballo o el pelo suelto, en la importancia de los complementos, de los colores, de saber elegir ropa que te favorece, etc. Por supuesto soy absolutamente ignorante en este mundillo y sé cero patatero sobre cosas de maquillaje, peluquería, estilismo, pedicura, etc. pero estoy dispuesta a aprender. Incluso estoy muy ilusionada porque se me ha ocurrido la idea de montar una web con todo lo que vaya aprendiendo y descubriendo. Me hace ilusión por tener un sitio donde tener toda esa información recogida y creo que también me gustará compartirlo con otras personas que quizá se hayan sentido alguna vez como yo. Me ayudará a seguir creciendo y seguir conociéndome y sobre todo a sentirme mejor conmigo misma. 

Creo que hoy en día la publicidad, el cine, la música, etc. nos presentan a mujeres tan bellísimamente inverosímiles que a veces no apabullan y hacen que nos sintamos peor con nosotras mismas porque nunca llegaremos a ser tan guapas y espectaculares como ellas. A veces nos sentimos incluso menos mujeres o lo peor con menos derecho a sentirnos guapas, sexys, atractivas y a gusto con nuestros cuerpos y nuestro aspecto. Es por ello que es importante conocerse a una misma y distinguir los trucos de photoshop y de esos super profesionales del maquillaje, la fotografía, la iluminación y la peluquería. Como ejemplo de ello, os dejo una foto de una mujer que he descubierto recientemente: se llama Egypt Sherrod y es la presentadora de un programa de venta de casas de Divinity (Recién Hipotecados). Egypt es de esas pocas mujeres que defienden la belleza natural de la mujer, las curvas, la realidad y no se esconden. Ella misma publicó las fotos que veís abajo alabando el gran trabajo de su equipo de maquillaje y peluquería. En el pie de foto ponía algo así como "esta mañana en el gimnasio y por la tarde en el trabajo. Increíble!! Gracias al magnífico equipo de profesionales con el que trabajo!!".  Ojalá hubiera más mujeres como ella. Me ha encantado :)


¿Y tú? ¿Dedicas tiempo a cuidarte o no te consideras lo suficientemente valiosa?