
Os deseo paz, amor y sobretodo SALUD a todos!!
Paranoias y pensamientos de una neurótica común

emocionales (como diría mi querida Bridget), gilipollas a secas, salidos, pedantes, tíos sin conversación, salidos, macarras, tíos que parecen demasiado buenos para ser cierto (probablemente mentirosos), tíos muy mayores para estas cosas, tías que te quieren convencer de que entre mujeres todo marchará mejor, salidos, etc. Bueno ya me entendéis. Así que al principio me llevé una decepción tras otra, porque incluso llegué a quedar con alguno. Con uno incluso probé aquello de tener una relación basada en el sexo, por eso que dicen que en esta vida hay que probarlo todo y que los hombres sólo sirven para una cosa (cosa que no comparto). Al final llegué a la conclusión de aquel viejo chiste que decía "¿Y qué haces con él las 23 horas y 45 minutos restantes?". Bueno más o menos, porque dime de qué presumes y te diré de qué careces. ¿Nos entendemos todos, no? jejeje Resulté ser demasiado romántica como para disfrutar del sexo sin amor. Y bueno, según me dijo el chico, un poquito "exigente" en la cama jajaja. Lo que te ríes cuando vuelves a estar soltera y a pensar sólo en ti ;)A todas las mujeres que nunca tienen tiempo de despeinarse, y sobretodo, a las que aún así sacan unos minutitos para pasarse por este rinconcito del cyberespacio ;)

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.
Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…
El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga.
Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…
Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…
Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.
Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.
Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria… Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser.
Por eso mi recomendación a todas las mujeres:
Haz el amor, UNA Y MIL veces haz el amor, Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine. Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.
Bueno, he de deciros que el libro me lo empecé a leer hace años pero no lo terminé y lo dejé en la estantería con la intención de terminarlo un día de estos -cosa que espero hacer. Así que seguro que por el camino encontráis más utilidades de las que ya os he comentado. Por cierto, que yo lo he explicado así un poco de andar por casa pero casi siempre te dan explicaciones científicas para todo esto eh. Para terminar, se me ha olvidado añadir que el libro está estructurado en capítulos o artículos muy cortitos ideal para coger cinco minutillos en el tren o a la hora de comer en el curro y además está narrado con mucho sentido del humor (hay chistes, tests, dibujillos graciosos, etc). Os lo recomiendo del todo, igual que la segunda parte que ya está a la venta y creo que puede que haya una tercera.
Siempre he oído hablar de que existía una verdadera adicción al chocolate. Nunca lo había considerado tan grave hasta hace muy poco que me ha pasado a mí (hay cosas que hasta que no te pasan no te las crees). Nunca me ha gustado mucho el chocolate, soy una fanática del Neskuik se podría decir que me tomo un Neskuik como quien se toma un café, pero el chocolate nunca me ha hecho gracia. Es como los dulces, tengo fama de golosa porque me pirro por las chuches pero es lo único dulce que me gusta luego ni pasteles, ni bollería, ni bombones, ni postres, nada. Pues bien, hace muy poco en uno de esos días tontos que desgraciadamente tenemos las mujeres mi cuerpo empezó a transmitirme una necesidad vital de chocolate imparable. De repente sólo pensaba en chocolate, creo que hasta el iris del ojo se me convirtió en un Ferrero Rocher!! Estaba alucinada, así que me fui a la cocina directa a la Nocilla y en cuanto le hinqué el diente de repente me sentí bien, aliviada, como el que se muere de sed y toma el primer trago. En la vida me había pasado esto... Al poco salí a la calle con mi chico y en una tienda buscando una mascarilla vi unas galletas que no me pude resistir (barquillo con chocolate, ahí queda eso). Me compré tres paquetes niño! (Los tres cayeron el finde) Y lo peor, cada vez que alguien se acercaba al paquete de galletas yo casi que le enseñaba los colmillos "prohibido comer galletas de chocolate si no eres yo" ¡me faltó poner en la caja! Curiosamente en cuanto desapareció la regla, desaparecieron las ganas de chocolate. ¡Zas! Así que me puse a investigar en internet la famosa relación que hay siempre entre ambos pero no encontré nada claro, como mucho un estudio que decía que cuando la mujer tiene la menstruación su cuerpo pierde todo tipo de vitaminas y demás, entre ellas magnesio -si no recuerdo mal- y al parecer el chocolate es un alimento riquísimo en magnesio por eso cuando estamos tan pochas nos da por lanzarnos al chocolate como fieras. He de deciros que tampoco me he pasado días y días buscando información, sólo un ratito, así que...
ganar más y gastar menos. Para lograrlo, el coach del programa -Vicenç Castellano- se vale de todo tipo de técnicas desde congelar literalmente las tarjetas de crédito hasta precintar la nevera con cadena y candado. Y es que hay familias que realmente no quieren ser conscientes de sus problemas y el hombre tiene que sacar todas las armas para lograr que tomen consciencia y cartas en el asunto. Y eso me lleva a pensar algo: a veces sabemos la solución de las cosas pero necesitamos un vigilante que nos obligue. Queremos perder unos kilillos y sabemos que lo ideal es comer bien y hacer ejercicio pero si no vamos a un dietista no somos capaces de subirnos a una báscula, sabemos que somos bastante autodidactas y que con un buen libro de teoría y ejercicios recuperaríamos nuestro nivel de inglés pero sabemos que o nos apuntamos a unas clases o seguiremos hablando como los indios, queremos recuperar la forma y sabemos que si corremos veinte minutitos diarios será cuestión de un par de semanas pero hasta que no nos comprometemos con un amigo a ir todas las tardes no buscamos ni las deportivas, etc. A veces realmente necesitamos la figura del coach, ese poli malo que nos exige un compromiso, ese animador sin pompones o ese punto de apoyo y aliento. Cabe decir que hay personas con un alto nivel de autodisciplina y fuerza de voluntad, pero la mayoría de las veces necesitamos a alguien que simplemente esté ahí.
incómoda. En casa en cambio me siento relajada y realmente disfruto de lo que hago. Además la libertad de horarios, de ponerme cuando me de la gana y no cuando haya más o menos gente, me motiva más. Peor si algo me ha funcionado es el tema de la multifunción. Me explico. Soy bastante multitarea y me gusta aprovechar el tiempo al máximo, así que cuando iba a nadar al polideportivo (que es la única cosa que aguanté más de un año) a veces me sentía culpable por no estar haciendo otra cosa que tenía que hacer e incluso a veces no iba por eso. En casa, sin embargo, he logrado hallar el equilibrio que buscaba. Suelo basar mi rutina de ejercicio en dos grupos: o me lio a hacer los videos de aerobic, fitness, Tae Bo, etc que he conseguido o me pongo con las máquinas. Así que cuando hago bici, por ejemplo, aprovecho para ver la tv. Es una especie de autochantaje que me hago a mí misma. Suelo buscar alguna serie que me enganche mucho y si quiero ver el capítulo siguiente tiene que ser haciendo ejercicio. Me prohíbo verlo sentada comiendo pipas (bueno, los domingos no existe ese norma jeje). Y a veces incluso aprovecho la doble actividad y la convierto en triple porque pongo algo en versión original y así hago ejercicio, veo la tv y refresco mi inglés :)
Navegando que te navegarás he encontrado El código de Honor del Macho Alpha y me he echado unas buenas risas, aquí os lo dejo para que paséis un buen ratito vosotros también. Y es que los tíos a veces, mira que dicen de nosotras, pero ellos también traen cola...
Me gusta ver cosas en versión original para mejorar mi inglés y el otro día aproveché para ver el documental sobre Britney Spears: Britney for the record (algo así como Britney, para que conste). La Princesa del Pop autorizó a unos periodistas para que la siguieran las 24h durante dos meses y, efectivamente, como dice al principio del documental: ninguna pregunta quedó sin respuesta. Con esta decisión la rubia quiso mostrarse al mundo tal y como es, que vieran su vida sin censuras y sin intermediarios amarillistas de por medio.
que no me creyera ni media de lo que decían sobre ella (bueno, la verdad es que no me gustan las revistas del corazón porque no se sabe si mienten más que inventan).
por qué fue tan dura para ella la ruptura con su marido. Recordé cuando Julia Roberts explicaba que para toda persona es devastador que te rompan el corazón pero que si encima los periódicos y el resto del mundo no deja de recordártelo y de publicarlo... no me extraña que acabara volviéndose casi loca. Ella estaba tan enamorada y de repente él le falló, todo se fue al traste y todos lo comentaban y las revistas no paraban de echarle más leña al fuego. Fue entonces cuando empezó a salir sin parar por las noches y a beber. Cuenta que llegaba a casa y veía a sus hijos que le recordaban lo que ya no tenía, su marido, y salía a la calle y los periodistas la acosaban, los diarios publicaban todo tipo de calumnias de ambos y ella sólo quería huir. Así que encontró el refugio en salir por la noche, intentar olvidar y divertirse, ponerse ciega y pasarse el día ko. No la justifico, pero la entiendo. Recuerdo lo mal que lo he pasado yo alguna vez cuando me han roto el corazón que no quería pensar más en él pero no podía dejar de hacerlo y si encima en aquel momento alguien me hubiera dicho que ya estaba con otra, seguramente yo también me hubiera vuelto loca. Tú estás ahí hundiéndote y encima todos quieren hacer dinero con tus desgracias.
Se siente como una prisionera. En ocasiones tiene que escapar como una fugitiva por la puerta de atrás, escondida detrás de una sábana o trasladada al sótano fuera de todos los flashes. Comenta que no puede llevar a sus hijos a ningún sitio por miedo al acoso. Le gustaría ser una mamá normal de vez en cuando e ir con ellos al súper a hacer la compra, comenta que eso es todo un sueño para ella. Dice que normalmente la gente ve una película y desea ser actriz, cantante, famosa y llevar la vida que se supone que lleva esta gente. Pero ella cuando ve una película desea dar un paseo, ir a tomar un helado, quedar con una amiga en el parque. Todas las cosas que no puede hacer. Alguna vez ha pensado en dejarlo del todo y empezar de cero, pero teme que siempre será blanco del público y que no podría convertirse jamás en una persona anónima con una vida "normal".
trabaja muy duro. Aunque uno cante bien no creo que cualquiera pudiera ser una superestrella y someterse a ese acoso diario con una sonrisa como ella hace. En ocasiones ensaya los pasos de sus coreografías durante todo el día, se levanta cada día sin saber cuándo se acostará ni lo que le espera. Pero a pesar de eso se levanta de buen humor, se la ve una persona positiva, siempre bromeando (es super payasa y le encanta imitar y hacer bromas). Dice que ama su trabajo y que elige levantarse cada día con una sonrisa y decirse a sí misma que tendrá un buen día. Dice que ya tocó fondo una vez y no era feliz así que ahora intenta vivir cada día de la manera más positiva posible.Hola a todos de nuevo!
trabajo que ama y actualmente buen estado de salud. ¿El problema? Está gravemente enfermo y su vida es cuestión de meses prácticamente. ¿Qué hacer en una situación así? ¿Qué harías tú si te dicen el tiempo exacto que te queda de vida? Como muchos sabéis existen algunas fases a la hora de asumir la muerte: negación, ira, negociación, depresión y aceptación si no me falla la memoria. Así que, una vez acepto ¿qué? Pues Randy hizo lo que mejor sabía hacer: dar una última lección. Una lección de vida, de cómo ser feliz, de cómo él lo consiguió. Por si a alguno le sirven sus consejos, siempre es bueno saber los errores ajenos para intentar evitarlos tú (pienso yo a veces). Así que durante todo el libro, y a medida que nos va contando su vida desde que era un crío, sus meteduras de pata, sus éxitos, sus preocupaciones, etc. Randy nos va aleccionando poco a poco.