sábado, 10 de mayo de 2008

Leyendas urbanas de cine

Todos hemos oído alguna vez todo tipo de leyendas acerca del mundo del cine: que si la muerte de Brandon Lee fue provocada, que si en el rodaje de Tres solteros y un biberón había un fantasma y en algunas escena se puede ver la figura del mismo, que si tantas y tan horribles fueron las muertes que rodearon a los miembros del rodaje de Poltergeist, etc. Pues bien, navegando por ahí he encontrado esta web que si bien no explica que hay de cierto y de ficción en todas las leyendas del mundo del cine si que nos aclara muchas de ellas. ¡Qué la disfrutéis!

martes, 6 de mayo de 2008

¿Profesión es sinónimo de identidad?

Vivimos en una sociedad en la que el trabajo esta sobrevalorado. Hemos llegado a un punto en que el trabajo llega a veces a confundirse con nuestra identidad. Dependiendo del tipo de trabajo que tengamos se supone que somos de una clase u otra de personas y que merecemos más o menos respeto que otro que desempeña otra tarea. Parece que no hemos evolucionado tanto como pensamos cuando echamos la vista atrás al siglo pasado y observamos cómo de importante era un abogado, un médico o un notario en aquellos tiempos. Pues a veces pienso que los tiempos no han cambiado tanto ya que hoy en día la entonación cambia notablemente en función de la profesión que mencionamos: médico, bombero, limpiadora, teleoperador, abogada, jardinero, albañil, electricista, notario, etc. Y ni que decir tiene cuando asintiendo con la cabeza como para darle importancia hablando de alguien decimos “trabaja en un banco”. ¿Es que tiene más derecho a ser respetado, a vivir o a tener una calidad de vida digna un médico que un albañil? Lamentablemente a veces por nuestra forma de hablar lo parece. Veneramos ciertas profesiones, normalmente las mejor pagadas, como si se tratara de semidioses a los que les debiéramos algo. No lo entiendo. En mi opinión, todas las profesiones son distintas, sólo eso: distintas. Puede que existan profesiones mejores o peores por las condiciones que la sociedad les ha otorgado en cuanto a sueldo u otras condiciones laborales pero todas (o casi todas) son necesarias y forman parte de nuestro sistema. A veces pensamos que un abogado es más que un electricista cuando un electricista es necesario a menudo en la mayoría de hogares mientras que hay personas que en la vida hacen uso de los servicios de un abogado. Cierto es que hay trabajos que suscitan más nuestra admiración como cuando un médico o un bombero le salva la vida a otra persona por ejemplo. De acuerdo, es digno de admirar, pero al fin y al cabo sólo están poniendo en práctica los conocimientos que adquirieron para desempeñar su tarea, la tarea que ellos eligieron. ¿Por qué entonces existe ese desprestigio social hacia las personas por su trabajo? ¿Por qué en las reuniones de padres se mira diferente a la mamá directora de marketing que a la mamá peluquera? ¿Acaso no son las dos mamás y están ahí por la misma causa? ¿No se enfrentan a diario a los mismos temores y dudas en la educación de sus hijos? ¿Es que a una le duele más que a la otra lo que le pueda ocurrir a su hijo? No. Las dos están ahí preocupándose de lo mismo, porque es otro rol: el rol de mamá. Cuando se está desempeñando el rol de mamá en una situación determinada no se debe tener en cuenta el puesto de trabajo. Sin embargo, lamentablemente seguimos confundiendo roles y lo que es peor: hacemos que nuestro trabajo sea sinónimo de nuestra identidad. ¿Por qué sino la mayoría de personas atribuyen mentalmente el adjetivo “vago” a alguien que les comenta que está en paro? Esto pasa eh (no siempre, de acuerdo) pero pasa más veces de las que nos gustaría. Somos juzgados y medidos por nuestra profesión o por nuestra nómina. Cuando oímos hablar de alguien que trabaja diez horas diarias para pagar la hipoteca y que además saca tiempo para estar con su familia, tomar un café con los amigos e ir al gimnasio los miércoles tenemos la sensación de que es una persona muy útil, muy válida, digna de admiración y respeto. Decimos “pobrecillo/a” pero en el fondo pensamos que hace bien, que está haciendo lo correcto. Por el contrario cuando nos cuentan que existen personas que trabajan doce horas diarias durante cuatro o seis meses al año y que con ello son capaces de pagar la hipoteca todo el año y disfrutar del resto de meses dedicándose a viajar, a descansar o a sus hobbies solemos pensar que se trata de vagos, irresponsables, inmaduros, etc. Decimos “¡qué suerte! ¡qué afortunado/a! ¡ojalá yo también pudiera hacerlo!” pero en el fondo nosotros no lo haríamos porque pensamos que eso no está bien, no es lo correcto. Incluso a veces pensamos que esa persona está malgastando su vida o que en un futuro se arrepentirá de ello. No lo vemos bien porque no es lo habitual, no es lo estipulado. Tampoco nos paramos a pensar si la primera persona vive en un piso de 120 m2 con cuatro habitaciones, trastero, párking y dos coches y la segunda vive en un piso de 50 m2 con dos habitaciones y cocina americana, con un coche de más de doce años y los zapatos de hace tres temporadas. Pero lo más importante, nunca nos paramos a pensar si a pesar de que a nuestro juicio ambas hagan bien o mal, son felices. Puede que la segunda persona que tiene más tiempo para disfrutar de la vida (aunque con menos bienes materiales y un piso más pequeño) sea más feliz que la primera, a pesar de que la primera esté haciendo lo correcto, lo normal. Puede también que la primera persona sea más feliz porque se siente más realizada al llevar a cabo más responsabilidades con éxito. O incluso puede que ambas sean felices a su manera. Pero no pensamos en estas cosas, tan sólo pensamos en que una tiene un buen trabajo y la otra lleva una vida bohemia (con tono despectivo o envidioso) como recriminándole por haberse salido del estándar social.

¿Qué pensáis vosotros sobre ello? ¿Creéis que a veces nuestro trabajo es sinónimo de nuestra identidad? ¿Solemos medir a las personas por su profesión?

jueves, 1 de mayo de 2008

¿A qué dedican el tiempo las chicas delgadas?

Eso es algo que me pregunto a menudo sobretodo cuando me doy cuenta de la cantidad de tiempo que invertimos las chicas que nos sobran unos kilillos en intentar deshacernos de ellos. Nos pasamos la vida probando dietas, leyendo revistas y demás, haciéndonos planings de ejercicio, buscando tienda tras tienda ropa de nuestra talla que no nos haga parecer diez años mayores por ser de nuestra talla, probándo mil y un truquitos que encontramos por ahí para deshacernos del michelín-flotador, de la celulitis o de las cartucheras, etc. Yo, por ejemplo, me paso horas y horas diseñando menús, listas de la compra y tablas de ejercicios semanales. Hace tiempo que renuncié del mundo de las dietas porque pienso que para perder peso es absurdo seguir una dieta que aunque tengas dos dedos de frente para elegir una saludable luego cuando la terminas recuperas todo lo perdido. Hace años me di cuenta de que uno de mis problemas era que no sabía comer, así que cambié mis hábitos alimenticios por otros más saludables y no sólo lo noté en mi salud sino también en mis digestiones y en la báscula. El problema es que hay algunas chicas que por mucho que nos cuidemos y miremos con lupa todo lo que comemos tenemos más tendencia a engordar que otras. Recuerdo que cuando iba al insti yo me llevaba un sandwich de pan de molde y un zumito y se me caí la baba al ver cómo mi delgadísima compañera de mesa se fundía casi media barra de medio y un cacaolat a diario y la tía seguía sin conservar ni un ápice de grasa en su cuerpo. ¡Qué envidia! Hoy en día, he aprendido a aceptarme a mí misma pero sigo intentando deshacerme de algunos kilillos a toda costa. Para ello suelo apuntar lo que como cada día porque es una manera de "controlarme" y luego darme cuenta de lo que he hecho y no de lo que creo que he hecho. A veces tienes la sensación de que has estado toda la semana comiendo bien y cuando la báscula te sorprende echas un vistazo a la libretita y encuentras la sorpresa que te tenía guardada la báscula (esos caprichitos de los de "por uno no pasa nada"). Pero la cuestión que me lleva a escribir todo esto es que yo me paso media vida preocupada por perder esos kilillos y para ello invierto horas de investigación (Google mayormente), horas de contrastación de información con otras expertas (debate sobre éxitos y fracasos de algunas dietas y ejercicios con las amigas), horas de preocupación (las comeduras de olla que me llevo a veces conmigo misma), horas de análisis y conclusión (ese vistazo y esa toma de conciencia con el mundo real de mi libreta), etc. Y a veces pienso: si estuviera delgada y no me preocupara tanto esto, ¿qué estaría haciendo?. Es más, ¿a qué dedican el tiempo las chicas delgadas?. Por supuesto, que sé que nadie está a gusto con lo que tiene y que hay chicas que están delgadas y que también se preocupan por su cuerpo de otra manera, pero sinceramente pienso que son una minoría. Sólo hay que echar un vistazo al mundo de la publicidad, la tv y las revistas que nos bombardean a diario tratando de vendernos productos milagro, dietas secretas de estrellas de Hollywood, aparatos de gimnasia pasiva o los cada vez más demandados tratamientos de estética adelgazantes que ofrecen cada vez más centros de belleza. A veces pienso que el problema es que como hoy en día el modelo estándar de belleza femenina ha llegado a límites irracionales (90-60-90 y si puede ser menos mejor) es normal que a cualquier chica le sobren unos kilos basándonos en esto. Es como el tema de las tiendas de ropa y lo que me cabrea que pongan a disposición del cliente veinte ejemplares de la talla 34, 36 y 38 y seis a partir de la talla 40 (la talla de bienvenida al mundo de las rellenitas). Y luego resulta que cuando pasan dos días de las rebajas no hay ni una talla a partir de la 40 y sólo quedan las 34, 36 y 38. No es porque hayan puesto más ejemplares es porque somos muchas más chicas las que tenemos curvas en el cuerpo y unas proporciones racionales y saludables que esas chicas que parecen lineas rectas con minifalda. Personalmente me parece mucho más bonito y femenino el cuerpo de Salma Hayek que el de Cameron Díaz, y eso que a la pobre Salma ya le han puesto pegas por "gordita" en más de una ocasión. Pero ese es otro tema para otro día.
¿Vosotras que pensáis? ¿Invertís mucho tiempo en intentar perder esos kilillos de más?

martes, 22 de abril de 2008

Manifiesto masculino con respuesta femenina

Hace tiempo que me enviaron por mail el Manifiesto masculino y el otro día de casualidad navegando por ahí encontré la respuesta femenina al mismo, aquí os lo dejo para que echéis unas risas y discutáis con el género opuesto :P
( Las frases en azul son las quejas del chico y las que están en rosa son las respuestas de las chica)



1.- Ir de compras no es divertido, y no, nunca voy a considerarlo de esa manera.

Ver el fútbol sentado en el sillón no es un deporte, por mas que jures lo contrario.

2.- Si no te vistes como modelo de ropa íntima, no esperes que me comporte como los galanes de telenovela.

Si no te molestas en afeitarte todos los dias, no esperes que me depile.

3.- Si quieres algo, sólo pídelo. Dejemos esto en claro: Las indirectas sutiles no funcionan.Las indirectas directas no funcionan. Las indirectas muy obvias tampoco funcionan. Dí las cosas tal como son.

Si quieres sexo, haz algo más erótico e imaginativo que bajarte los pantalones y separarme las piernas. No funciona.

Decirme que has tenido un día muy duro y necesitas relajarte mientras me tocas una teta, tampoco.

Aparecer desnudo en el salón con un condon puesto, menos aun. Intenta excitarme antes por una vez en la vida.

4.- Si haces una pregunta para la que no quieres respuesta, no te extrañe una contestación que no quieres oír.

Si haces una pregunta, moléstate en escuchar la respuesta en lugar de desconectar inmediatamente. Nos irrita mucho.

5.- A veces no estoy pensando en tí. No pasa nada. Por favor acostúmbrate a eso. No me preguntes en qué estoy pensando, a menos que estés lista para hablar de temas como la política, la economía, el futbol o los coches deportivos.

A veces no piensas. Asúmelo. No intentes convencerme de que tienes asuntos "metafisicos" en la cabeza.

6.- Domingo = Carne asada/Amigos/Deportes en la TV. Es como la luna llena o la marea. No se puede evitar.

Regla= Mal humor/ dolor de ovarios/ nada de sexo. Eso sí que va con la luna.

7.- Si piensas que estás gorda, muy probablemente sea cierto. No preguntes. Me negaré a responder.

Si crees que la tienes pequeña, seguro que es cierto. Preguntalo las veces que quieras. Siempre mentiré mientras contengo la risa.

8.- Cuando tengamos que ir a alguna parte, absolutamente cualquier cosa que te pongas está bien. DE VERDAD.

Cuando nos vamos a cenar a un buen restaurante, conviene que tu aspecto no repela al prójimo.Es más probable que te atiendan.

9.-Tienes suficiente ropa. Tienes demasiados zapatos. El llanto es chantaje.

Alegar "dolor de huevos" para conseguir que me acueste contigo,también.Y además, es mentira. La diferencia entre tú y yo es que al final yo me salgo con la mía y tú te quedas con las ganas.

10.- La mayoría de los hombres tenemos tres pares de zapatos. ¿Qué te hace pensar que sirvo para decidir cuál par de los treinta que tienes se ve bien con algún vestido?

Cuando te pido que me ayudes a tomar una decision para la que sé que no estas cualificado, sólo intento disminuir tu inseguridad haciéndote creer que sirves para algo.

11.- Simples SÍ y NO, son respuestas perfectamente aceptables para cualquier pregunta.

Recuérdalo la próxima vez que te diga que NO me apetece acostarme contigo.


12.- Acude a mí con un problema sólo si quieres ayuda para resolverlo. Para eso sirvo. No me pidas empatía como si fuera yo una de tus amigas.

Cuando te pido ayuda para algún problema y no sabes que hacer, no me culpes a mí de ser demasiado complicada.


13.- Una jaqueca que dura 17 meses es un problema. Que te vea un médico.

Un coito que dura menos de 3 minutos, también. Córtatela y acaba de una vez con el problema.

14.- Si algo que dije se puede interpretar de dos formas distintas, y una de ellas hace que te entristezcas o te enojes, mi intención era decir la otra.

Explícate de forma clara (sin usar símiles con las jugadas de fútbol o la mecánica) para que pueda entenderte.


15.- TODOS los hombres vemos nada más 16 colores. El melón es una fruta, no un color.

Las mujeres tenemos un concepto muy realista de las medidas. Eso no son 20 cm.

16.- Cuando me pique me voy a rascar. No importa cuándo, dónde ni frente a quién.

Si las dimensiones de la "zona a rascar" son suficientes como para no necesitar lupa, me dará igual cuándo, dónde y frente a quién te la rasques.

17.- La cerveza nos emociona tanto como los bolsos a vosotras.

Los bolsos no se colocan alrededor de la barriga de forma antiestética, ni nos impiden ver como van disminuyendo de tamaño nuestros genitales con la edad.

18.- Si te pregunto si pasa algo malo y tu respuesta es 'nada', reaccionaré como si nada malo pasara.

Si me invitas al cine y a cenar, pensaré que tienes hambre y te apetece ver una película. No entenderé que es un "soborno" para conseguir sexo.

19.- ¿Qué diablos es el color fucsia? Es más, ¿Cómo coño se escribe?

Me importa una mierda que tu coche tenga llantas de aleación. Es más,¿para qué coño sirve que sean de aleación?

20.- No preguntes ¿Me quieres? Ten la seguridad de que si no te quisiera no estaría contigo.

No me preguntes si eres el mejor. Pierdes el tiempo. Cuando aparezca alguien mejor, serás el primero en notarlo.

lunes, 21 de abril de 2008

Atrévete, el "no" ya lo tienes

"No intentar algo por miedo al fracaso es como suicidarse por miedo a morir".

viernes, 18 de abril de 2008

El sentido de la vida

Hace años que hay momentos en los que me paro a pensar en ello: el sentido de la vida. El sentido de la vida del ser humano y el sentido de mi vida en concreto. A veces uno no tiene tiempo para pararse a pensar en estas cosas porque se ve arrastrado por las corrientes sociales, sobretodo por la del trabajo que nos absorbe la mayor parte de nuestro tiempo y energía. Te pasas 10-12h fuera de casa entre trabajo y desplazamientos y cuando llegas a tu casa solo tienes ganas de poner la tv un rato mientras cenas o de cualquier cosa que no requiera mucha energía o te pueda provocar dolor de cabeza. De repente un día te paras, miras atrás y te preguntas si todo lo que has hecho, el punto a donde has llegado coincide con lo que tú querías conseguir o simplemente has seguido hacia adelante un día tras otro sin pensarlo. Acabar el instituto, trabajar o cursar estudios universitarios, trabajo, hipoteca, boda, hijos, etc. Parece el plan actual standard para el hombre o la mujer de la sociedad moderna occidental. Y de repente un día te sientes como vacío, como un robot, como si toda tu vida hubieras andado sin rumbo, camino o meta prefijada y te preguntas en qué punto te perdiste. ¿Qué es para ti la vida? ¿Qué sentido tiene? ¿Qué esperas de ello? Todas estas preguntas surgen de forma más común de lo que podemos pensar día a día, el problema es que uno no siempre tiene los medios, la energía o el tiempo necesario para pensar las respuestas y aplicar los cambios necesarios.

Yo estos últimos dos años he vivido demasiadas gotas gordas que colmaron el vaso y ahora mismo me encuentro absolutamente inmovilizada en ese punto, tratando de averiguar las respuestas para poder aplicar los cambios antes de que llegue el día en que eche la vista atrás y me lamente de no poder recuperar el tiempo para vivirlo como de verdad me hubiera gustado. Hay personas que lo tienen más claro que otras: el sentido de la vida es tener hijos, vivir la vida al límite, almacenar dinero para vivir lo más cómodamente posible, tratar de hacer felices a los seres amados, estudiar y aprender los errores de los demás para no comerter los mismos, etc.
Hace unos días leyendo el blog de un amigo encontré un post que hablaba de este preciso tema y me ayudó bastante a enfocarlo y concretarlo. Os dejo algunas de sus palabras:

Si la vida tiene algún sentido trascendental, es imposible conocerlo; por la sencilla razón de que todavía no somos capaces de responder objetivamente las cuestiones sobre la existencia de Dios. Si atendemos a las evidencias científicas que justifican nuestra presencia en la Tierra, podríamos inferir que el sentido de la vida es básicamente la supervivencia.

En cualquier caso, el punto de vista para abordar la pregunta tendrá que ser subjetivo. En mi opinión, la vida en sí no tiene ningún sentido particular. Como esta ausencia de significado nos decepciona, cada cual afronta este gran vacío como puede. Intentamos cubrirlo con nuestros objetivos, fantasías e ilusiones. Podríamos afirmar que el sentido de la vida consiste en superar el trauma de que no hay sentido de la vida. Cualquier recurso es válido si nos ayuda a olvidarlo.

Llegados a este punto, podría recurrir a salidas rápidas y tópicas como parafrasear a Lennon o copiar citas de pelis de Robin Williams… En el fondo creo que todo se reduce a vivir el día a día, con el consuelo tranquilizador de que estamos disfrutando todo lo que la vida nos ofrece; porque a nadie le gusta girar la cabeza y ver el vacío…


Después de pasar días reflexionando sobre ello y comentándolo con otras personas, saqué mis propias conclusiones: para mi el sentido de la vida del ser humano consiste en vivir siendo conscientes de eso, de que estamos viviendo en lugar de sobreviviendo. Porque vivir significa elegir, no dejarse llevar, tomar decisiones, tratar de disfrutar de cada instante y de ser feliz a toda costa. Es una oportunidad limitada que nos da el destino. Y digo limitada porque para vivir hay que nacer primero y como todo el mundo sabe, todo lo que nace muere. Así pues estamos destinados a morir, y aunque a veces tomemos más participación o menos en ese asunto que es nuestra muerte, la mayoría de las veces no depende de nosotros y no sabemos cuando nos llegará así que lo más inteligente es vivir siempre el presente, aunque con perspectivas de futuro y sin olvidar el pasado. Esa es mi opinión, fácil de explicar y difícil de aplicar, aunque mi opinión.

¿Cuál es la tuya? ¿Qué significa para ti el sentido de la vida?


Me encantaría que todo el mundo que haya dedicado unos minutos de su tiempo a leer este post me concediera un par de minutos más y me contara cuál es en su opinión el sentido de la vida. Creo que sería bonito comparar puntos de vista y echar un vistazo a los sueños, ilusiones y esperanzas de los demás.

"Quien ha sabido vivir, no le teme a la muerte".

Feliz fin de semana :)


jueves, 17 de abril de 2008

El orden de las letras

Sgeun un etsduio de una uivenrsdiad ignlsea, no ipmotra el odren en el que las ltears etsan ersciats, la uicna csoa ipormtnate es que la pmrirea y la utlima ltera esten ecsritas en la psiocion cocrrtea. El rsteo peuden estar ttaolmntee mal y aun pordas lerelo sin pobrleams. Etso es pquore no lemeos cada ltera por si msima preo la paalbra es un tdoo.

Pesornamelnte me preace icrneilbe...

miércoles, 16 de abril de 2008

Me encanta Lilo & Stitch

Es mi peli favorita de dibujos. No soporto los dibujos antiguos rollo Cenicienta o La bella y la bestia en que te hacen pasarlo mal casi toda la película para después al final tener un momento mayor de felicidad. Me gustan más los dibujos modernos que le suelen gustar tanto a adultos como a niños: Shrek, bichos, Mulán, Monstruos S. A., Ice Age, Madagascar, Vecinos invasores, etc. Tienen una lectura infantil centrada en los valores morales y otra adulta que normalmente es una crítica social pero ambas están escritas en clave de diversión para toda la familia.
Lilo & Stitch es una de esas pelis que no me canso de ver. Supongo que uno de los motivos de más f uerza es que siempre me he sentido muy identificada con Lilo: tiene sus propias ideas y su particular forma de ser que a veces choca con el mundo que le rodea y se siente decepcionada, su sentido del humor se basa en la ironía cosa que a veces la gente confunde y se toma sus ideas serias a risa, tiene muy buen corazón y conserva los valores tradicionales del amor, la familia y la amistad en lo más alto de su escala de valores.Y luego está Stitch, un extraterrestre algo pillo al que Lilo acaba conquistando y enseñándole cómo hacemos las cosas por este planeta. El hecho de que Lilo escogiera a Stitch también me resultó muy familiar porque yo escogí a mi gordo - un gato totalmente negro y precioso que me tiene loca- y la gente normalmente me suele preguntar que cómo es que tenemos un gato negro en casa, que si no nos da mala suerte o cosas así. Sin comentarios.
A los que os gusten este tipo de pelis de dibujos os la recomiendo pero ya, y por otro lado aprovecho para pedir opinión de las que tengo pendientes, por si alguien las ha visto y le apetece comentar qué le parecieron: Robots, Cars, Descubriendo a los Robinson, El emperador y sus locuras, Los increíbles, el Planeta del Tesoro, Locos por el Surf, Los Simpson: la película, Bee movie y Ratónpolis. Y recordad: "Ohana significa familia" ;)

lunes, 14 de abril de 2008

CUANDO ESTÁS BIEN

Cuando estás bien sientes la tentación de guardar ese buen rollo, esa sensación de plenitud, esa felicidad en un botecito para poder tomar un poco de eso cuando estás mal. Ojalá se pudiera hacer. Cuando estoy bien me pregunto cómo puede ser que haya estado mal alguna vez. Soy una persona extremadamente extremista, cosa que a veces puede ser un defecto pero otras, sin embargo, se convierte en una notable virtud. Mi personalidad extremista no entiende cómo puedo haber estado mal cuando estoy bien y como puedo haber estado bien cuando estoy mal. Simplemente me cuesta imaginarlo o recordarlo. O me siento completamente feliz y afortunada o me siento totalmente vacía e insatisfecha. Nunca recuerdo atravesar el gris para ir de un extremo al otro, pero lo llevo bastante bien dentro de lo que cabe.

Últimamente he pasado una racha de esas en las que no llegas a estar mal porque no te quedan ni ganas. Llevo en plan apático bastante tiempo, más del que recuerdo, pero poco a poco todo empieza a clarear y sospecho que la luz del veranito puede que arroje luz sobre mis viejos fantasmas de siempre (ojalá). Ante casos como este dicen que viene bien aplicar el refrán: no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Me uno a ese dicho, aunque no de forma tajante. A veces no hace falta perder algo del todo, basta con concentrarse mucho e imaginar cómo sería todo si se hubiera perdido. Esto es lo que me pasó hace unos días cuando quedé con una vieja amiga.

Hacía mucho que no quedábamos con tiempo para hablar de nuestras cosas y estuvimos charlando sobre temas existenciales, el sentido de la vida, de nuestras vidas. Bueno, de la mía en concreto. Yo estaba un poco desanimada por todo lo que me ha pasado últimamente y porque me preguntaba si la vida era algo más que trabajar y trabajar hasta jubilarse. Entonces empecé a quejarme de que últimamente mi rutina me asfixiaba, todos los días me parecían iguales y aunque era consciente de que tenía una suerte que muy pocos tienen de permitirme unos meses sabáticos sentía que no los estaba aprovechando, y lo que es peor: no los estaba disfrutando en absoluto. Yo tan sólo lo comentaba como para desahogarme, porque a veces viene bien decir las cosas en voz alta y escucharse a uno mismo (a mí a veces me funciona). Nunca espero que nadie se pare a solucionar mis problemas, me gusta que me den el punto de vista objetivo que se observa desde fuera pero no me gusta nada que me digan lo que tengo que hacer. Hace tiempo aprendí a decidir por mí misma y aceptar tanto mis aciertos como mis fracasos como única responsable de ellos. Pues bien, la historia es que mi amiga –con toda su buena intención imagino- se lo tomó todo muy a pecho. No sé si es que le pareció verme muy mal o simplemente interpretó que debía hacerse cargo de mí y más que ofrecerme consejos digamos que empezó a organizarme mi nueva vida: según ella lo que me pasaba es que no apreciaba mi vida, que no me sentía viva y por ello debía hacer algo fuerte que me diera una buena descarga de adrenalina y me hiciera sentir viva. Estuvo un buen rato contándome la vitalidad que sintió al saltar en paracaídas y lo bien que le sentó aquello para descubrir que estaba viva y que se alegraba de ello. Luego siguió analizando mi situación y me aconsejó que aceptara el primer trabajo que hubiera para poder independizarme e irme a vivir a otra población a unos 30kms de la mía ya que los alquileres eran muy baratos y con cualquier trabajillo podría por fin independizarme y escapar de las cadenas que me ataban –según ella- al hogar que comparto con mis padres. Por último se dedicó a repasar punto por punto mi lista de virtudes y defectos, haciendo hincapié en los últimos con total aplomo: cosas como cambiar lo de hacer deporte en casa con videos y bici estática e ir por fin a un gimnasio de verdad, maquillarme más a menudo para parecer más femenina, procurar pasar en casa el menor tiempo posible, dejar de lado el ordenador una buena temporada y salir a pasear sola olvidándome de la situación que hubiera en casa a cada momento. Debo deciros que la conversación se alargó cinco interminables horas durante las tres últimas de las cuales yo me dediqué a decirle que aunque agradecía su esfuerzo y dedicación no me parecían alternativas adecuadas a mi forma de ser y mi estilo de vida, a lo que ella no paraba de acusarme de ser una cerrada de mente e insistía en el dogma de “si no lo has probado no puedes opinar”. En vano fueron mis esfuerzos de explicarle mediante ejemplos que se equivocaba y que hay cosas que aunque no has probado basta con conocerte un poquito a ti mismo para saber a ciencia cierta que no te van a gustar. Me cansé de repetirle que soy agorafóbica, y que aunque lo llevo bastante bien, no me hace ninguna falta saltar en paracaídas para valorar mi vida, yo con ser capaz de coger el metro sola ya desprendo altas dosis de adrenalina por todos los poros de mi piel que en la mayoría de ocasiones me provocan deseos incontrolables de besar el suelo cuando salgo del vagón. Luego dedicamos cerca de hora y media a discutir el tema de independizarme ya que aunque viva con mis padres me siento bastante a gusto, me encanta la casa y la zona, tengo mi propio cuarto que me permite mi rinconcito de intimidad necesario y mis obligaciones son mínimas comparadas con las ventajas de esta situación. Le expliqué que mis planes comprendían mi independencia dentro de dos o tres años en vistas a comprar un piso con mi pareja y que aunque sé que este tema está muy complicado mi última opción era irme de alquiler y muchísimo menos irme de casa sin estar segura de lo que hago, por probar. También le insistí en que adoro mi ciudad, que está situada a unos 20kms de la capital (donde tengo intención de empezar a trabajar en breve a ser posible para siempre) y que mudarme 30kms más lejos convertiría los 45 minutos de transporte en tren en un mínimo de una hora y media. Sobre el tema de mis defectos y virtudes, que fue el último que ella se atrevió a juzgar, ya ni la estaba casi escuchando (apenas al principio de su discurso). Cuando entonces me di cuenta, todo empezó a solucionarse como por arte de magia: ella me estaba planteando una opción de cómo podría ser mi vida (obviamente a su gusto, que es bastante opuesto al mío). Fue entonces mientras mentalmente descartaba sus sugerencias y las cambiaba por opciones a mi gusto cuando me di cuenta de que lo que estaba cambiando era lo que yo ya tenía. Ella me proponía apuntarme a un gimnasio y yo ya disfruto de unas buenas palicillas deportivas en casa a mi gusto, bajo mi horario y sin miradas ajenas. Me proponía alejarme de la tecnología, una de las cosas que más me gustan de la época que nos ha tocado vivir. Me sugería que me fuera de casa, con lo a gusto que estoy yo aquí ahora (sé que no estaré aquí siempre pero de momento estoy muy bien). Todo lo que ella me proponía para “mejorar” mi calidad de vida me hacía pensar en que en realidad yo ya tenía esa calidad de vida, solo que no la estaba disfrutando. He de deciros que al final tuve que fingir que la estaba escuchando y que era una persona muy sabia y experimentada en la vida y que me pensaría seriamente lo de mudarme. Sólo así pude librarme de ella e irme por fin a casa.

No me malinterpretéis, quiero mucho a mi amiga, lo que pasa es que en los últimos años apenas nos hemos visto de pasada y no hemos hablado mucho y por eso quizá ella no se haya dado cuenta de que ambas hemos cambiado mucho y ya no compartimos tantas ideas y gustos como antes. Y sobretodo que ya no nos conocemos tan bien como cuando nos veíamos cada día en el instituto e incluso algunos fines de semana. Agradezco mucho las molestias que se tomó, ya que de una manera altruísta invirtió toda su tarde en reorganizar mi vida, sin embargo y aunque no le dije nada, no me pareció muy bien que me juzgara de aquella manera. No soporto a las personas que van por la vida convencidas de que poseen la sabiduría absoluta y se creen con derecho de decirles a los demás cómo tienen que ser. Suelen ser esas personas que se quejan de sus parejas y de que no consiguen cambiarlas y no se dan cuenta de que a las personas no se las puede cambiar, uno tiene que querarlas tal y como son (o sino buscarse a otras), cosa que no quita que con el tiempo esas personas cambien. Todos cambiamos.

Al final de la tarde cuando llegué a mi casa me sentí muy contenta de tener todo lo que tengo y por fin empecé a disfrutar de mi rutina diaria y de poder adaptarla a mi gusto y hacer y deshacer sin consultar con nadie. Cuando entré en mi habitación me pareció como más grande y más acogedora de lo que siempre me parece. Por otro lado empecé a pensar en mi amiga y me sentí un poco triste porque me di cuenta de que ella había viajado a destinos con los que yo sueño viajar, vivía con su pareja, tenía un físico muy atractivo, tenía ese espíritu aventurero que le llevaba a hacer locuras –para mí- como saltar en paracaídas, sin embargo, me di cuenta de que no me parecía feliz. Ella tenía mil cosas, mil cosas que aconsejaba a los demás, pero nunca parecía feliz. Vivía en un piso que era de su pareja y del cual sabía que no le pertenecía nada y que si un día todo se iba al traste la que se tendría que ir sería ella, no estaba trabajando porque no encontraba ningún trabajo que le llenara, apenas comía –aunque lo negaba- porque hacía lo imposible por mantener el tipo, había viajado a paraísos exóticos a costa del sueldo de varios meses privándose de todo y trataba de no quedarse en casa y salir cuanto podía por tal de no quedarse a solas consigo misma. Entonces me supo mal por ella, pero cada uno es responsable de su vida y de sus elecciones. Y yo me alegré de ser auténtica y sincera conmigo misma y de pasar por duros momentos de reflexión, hastío, confusión, asfixiante rutina … todo lo que tuviera que soportar con tal de luchar por ser feliz y no resignarme a aceptar lo que las personas que han dejado de luchar suelen creer ciegamente: que la felicidad no existe y que en caso de que existiera sólo estaría al alcance de unos pocos agraciados. Amigos, la felicidad existe. Quizá cada uno la entienda a su manera, quizá sea un camino, un modo de vida, una serie de pequeños momentos, lo que cada cual considere. Pero lo que es cierto es que si tu vida no te gusta sólo tú eres responsable de ello, sólo tú puedes cambiarla, sólo tú sabes cuánto esfuerzo puede llevarte conseguirlo, sólo tú sabes qué cambiar, sólo tú sabes cómo hacerlo, sólo tú sabes el precio. Sólo tú. No esperes a que nadie venga a hacerte feliz, decídete a serlo por ti mismo. A veces no será fácil, otras llegará sin esfuerzo. Pero una mente cerrada y negativa nunca ayudará a dar con ella. Atrévete a ser feliz, asume el reto. Y recuerda:

Si nunca haces más de lo que has hecho,

Nunca llegarás más de donde has llegado.

domingo, 13 de abril de 2008

No a la violencia de género.

CADENA DE ENLACES: NO A LA VIOLENCIA DE GENERO


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El año 2007 terminó con la triste estadística de 87 mujeres muertas por culpa de maridos, novios, ex-parejas... en España.¡¡¡NO VIOLENCIA DE GÉNERO!!!

Así que en memoria de ellas y de todas las que ha habido (y, por desgracia, cada vez el número va en aumento), quiero hacer una campaña en contra del maltrato femenino.

Primeramente quiero que veais este video:



Y ahora decidais si apoyais mi causa de este mes. Si eres mujer, me entenderás y si eres hombre y amas a tu esposa o novia....también.

¿Quieres participar en esta cadena de enlaces? Pues sigue estos pasos:

1º Publica un comentario en este post con los siguientes datos:

- Nombre del blog o web participante
- Dirección de la web o blog
- Dirección del post en el que se encuentra esta cadena de enlaces en tu blog o web
- Dirección de correo donde poder contactar para enviar la actualización del post.
- Pensamiento, queja, sugerencia....sobre el tema a tratar.

2º Debemos hacer un post en nuestros blogs o webs, copiando lo que hay en este post, desde pone "copiar desde aquí" hasta donde pone "copiar hasta aquí".

3º Actualizaremos nuestro post con todos los enlaces de todos los blogs que participemos. En esto no os preocupeis porque me encargaré yo de ello (de ahí que os pida la dirección de correo)

BLOGS QUE PARTICIPAN:

1º EL BLOG DE NYA: Si de verdad amas a tu pareja, no la pegues, no la mates; quiérela, mímala, respétala y si no.....desaparece tú del mapa.

2º ALMA DE POEMA: ¿Le quieres? Pues no le pegues.

3º BITACORA DE UNA TIENDA: Nadie es propiedad de nadie. La frase de conmigo o con nadie es de cobardes y dementes.

4º Susurros en el Silencio: No defiendo ni aplaudo a estos cobardes que se creen más que una mujer.

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