domingo, 9 de agosto de 2009

Yo también tendré que comprarme un anillo así...

Me encantan las citas, esas frases curiosas que logran que algo en ti haga click. A veces das justo con la que necesitabas oír. Es por ello que un día se me ocurrió llenar un espacio de mi cuarto de algunas de mis citas favoritas. Primero pensé en poner un rinconcito en la pared, pero luego pensé que no era buena idea porque no suelo pararme a leer la pared... así que se me ocurrió forrar el interior de una puerta de armario con ellas. Este fue el resultado:


De este modo, a veces abro el armario y echo un vistazo a una al azar que me da un toque de atención. Aunque no tengo demasiadas no me las sé todas de memoria y lo peor es que son cosas que tienen mucho sentido pero que la mayoría de las veces olvidas. Así que teniéndolas ahí siempre tengo la oportunidad de volver a darme cuenta.

Por otro lado, colgué una por fuera, sólo una pequeña frase: "Debes saber que ESTO también pasará". Es una frase que tiene mucho sentido para mí y que saqué de un cuento de Bucay. Me siento muy identificada con el rey del cuento así que me aplico el mismo remedio a diario. Algunas personas cuando entran en mi cuarto me preguntan, a lo que yo contesto que es una especie de mantra. Dependiendo de la persona le cuento la historia, aprovechando que el que lo lees eres tú voy a contarte la historia a ti también. Bueno, mejor que lo haga su creador, que tiene más gracia:

EL REY CICLOTÍMICO

Cuando comencé a hablar, me di cuenta de mi aceleramiento. Estaba eufórico. A medida que le contaba a Jorge, me daba cuenta de cuántas cosas había hecho durante la semana. Como otras veces, me sentía un Supermán triunfal, un enamorado de la vida. Le contaba al gordo mis planes para los próximos días. Tenía tanta fuerza, tanta energía...

El gordo se sonrió alegre y acompañante. Como siempre, me pareció que ese tipo me acompañaba en mis estados de ánimo, cualesquiera que fueran. Compartir esta alegría con Jorge era una razón más para estar alegre. Todo me salía bien. Seguí planeando cosas. No me alcanzarían dos vidas para hacer lo que estaba dispuesto a empezar. —¿Te cuento un cuento? –dijo. Con esfuerzo, reconozco, me callé.

Había una vez un rey muy poderoso que reinaba un país muy lejano. Era un buen rey. Pero el monarca tenía un problema: era un rey con dos personalidades. Había días en que se levantaba exultante, eufórico, feliz. Ya desde la mañana, esos días aparecían como maravillosos. Los jardines de su palacio le parecían más bellos. Sus sirvientes, por algún extraño fenómeno, eran amables y eficientes esas mañanas.

En el desayuno confirmaba que se fabricaban en su reino las mejores harinas y se cosechaban los mejores frutos. Esos eran días en que el rey rebajaba los impuestos, repartía riquezas, concedía favores y legislaba por la paz y por el bienestar de los ancianos. Durante esos días, el rey accedía a todos los pedidos de sus súbditos y amigos.

Sin embargo, había también otros días. Eran días negros. Desde la mañana se daba cuenta de que hubiera preferido dormir un rato más. Pero cuando lo notaba ya era tarde y el sueño lo había abandonado. Por mucho esfuerzo que hacía, no podía comprender por qué sus sirvientes estaban de tan mal humor y ni siquiera lo atendían bien. El sol le molestaba aun más que las lluvias. La comida estaba tibia y el café demasiado frío. La idea de recibir gente en su despacho le aumentaba su dolor de cabeza. Durante esos días, el rey pensaba en los compromisos contraídos en otros tiempos y se asustaba pensando en cómo cumplirlos. Esos eran los días en que el rey aumentaba los impuestos, incautaba tierras, apresaba opositores...

Temeroso del futuro y del presente, perseguido por los errores del pasado, en esos días legislaba contra su pueblo y su palabra más usada era NO. Consciente de los problemas que estos cambios de humor le ocasionaban, el rey llamó a todos los sabios, magos y asesores de su reino a una reunión.

—Señores –les dijo— todos ustedes saben acerca de mis variaciones de ánimo. Todos se han beneficiado de mis euforias y han padecido mis enojos. Pero el que más padece soy yo mismo, que cada día estoy deshaciendo lo que hice en otro tiempo, cuando veía las cosas de otra manera. Necesito de ustedes, señores, que trabajéis juntos para conseguir el remedio, sea brebaje o conjuro que me impida ser tan absurdamente optimista como para no ver los hechos y tan ridículamente pesimista como para oprimir y dañar a los que quiero.

Los sabios aceptaron el reto y durante semanas trabajaron en el problema del rey. Sin embargo todas las alquimias, todos los hechizos y todas las hierbas no consiguieron encontrar la respuesta al asunto planteado. Entonces se presentaron ante el rey y le contaron su fracaso. Esa noche el rey lloró.

A la mañana siguiente, un extraño visitante le pidió audiencia. Era un misterioso hombre de tez oscura y raída túnica que alguna vez había sido blanca.

—Majestad –dijo el hombre con una reverencia—, del lugar de donde vengo se habla de tus males y de tu dolor. He venido a traerte el remedio. Y bajando la cabeza, acercó al rey una cajita de cuero. El rey, entre sorprendido y esperanzado, la abrió y buscó dentro de la caja. Lo único que había era un anillo plateado.

—Gracias –dijo el rey entusiasmado— ¿es un anillo mágico?

—Por cierto lo es –respondió el viajero—, pero su magia no actúa sólo por llevarlo en tu dedo... Todas las mañanas, apenas te levantes, deberás leer la inscripción que tiene el anillo. Y recordar esas palabras cada vez que veas el anillo en tu dedo.

El rey tomó el anillo y leyó en voz alta: Debes saber que ESTO también pasará.



Déjame que te cuente,

Jorge Bucay

jueves, 6 de agosto de 2009

Por fin de vuelta otra vez!!

Ya estoy de vuelta. Han sido unos meses moviditos estos últimos pero por fin un rato de calma para escribir por aquí. Que por falta de ideas no será anda que no me pasan a mí por la cabeza posts imaginarios, cosas que me gustaría comentar con vosotros, cosas que decirle al mundo, etc. Lo que pasa es que esto del blog es algo que hago por placer y no me gusta convertirlo en una obligación o una tarea diaria.

Bueno, todo ese rollo para deciros que he echado de menos el blog y a vosotros. Que a algunos os he leído pero no he comentado nada porque no tenía ganas. El motivo de todo esto ha sido un trabajito "de verano" que he estado buscando últimamente y que finalmente encontré y que me hacía llegar a casa totalmente apática. Por suerte, como no tengo una hipoteca y de momento me lo puedo permitir (mira, ventajas de no tener casa propia, algo bueno tendría que tener) pues al final lo he dejado. Conseguí un trabajito en unas condiciones que no eran las que me prometieron y lo mismo pasó con las funciones así que harta de llegar a casa cansada, sin ganas ni energía de nada, sintiéndome vacía y a veces humillada en cierto modo de estar haciendo un trabajo no relacionado con lo mío y que con 27 añazos me tratasen como si fuera una cría y me hubieran hecho el favor de mi vida al final la balanza se descompensó. Ninguna cantidad de dinero compensa cuando está en juego tu salud (tanto física como emocional), insisto, siempre y cuando no tengas cargas económicas como es mi caso. En fin, lo bien que sienta decirle a una empresa eso de "mira, que es a mí a quien no le convence esto, me largo". A mi jefa le sentó como un tiro claro, pero luego ellos llegan y te ponen de patitas en la calle sin miramientos y en ocasiones casi sin avisarte así que yo me considero en mi derecho de hacer lo mismo. Un trabajo no tiene que ser una esclavitud, es un negocio que consiste en intercambiar tiempo a cambio de dinero y como en todos los negocios cualquiera de las dos partes goza de unos derechos además de unas obligaciones.

Vale, una vez soltado el rollo jejeje quiero darle las gracias a Trasto porque hace mil años me dio un premio que no se me ha olvidado y quiero publicar hoy. Gracias niña!!! Tú sí que tienes un blog fashion y de los más divertidos ;)




Bueno, gente, ¿qué tal os va el verano a vosotros? Contarme por dónde andáis, cómo van esas vacaciones, esas no-vacaciones, si estáis ya muy morenos, los affairs de verano, jejeje todas esas cosas mágicas y maravillosas que ocurren en esta época de año :) Un besazo para todos y que aquí me tenéis de vuelta!

FELIZ VERANO A TODOS!!!


miércoles, 17 de junio de 2009

Y en aquel momento me enamoré de él para siempre (3/3)

Continuación de Mi historia de amor...

Lo más curioso es que, a diferencia de otras citas, no nos limitamos a contarnos la vida en plan biografía o curriculum personal. Simplemente empezamos a hablar de diferentes cosas, opiniones de temas, anécdotas graciosas, etc. Hacia la mitad de la cita llegamos a un bar que me gusta mucho y le sugerí que nos tomaramos algo. Al cruzar puso su mano sobre mi barriga protegiéndome del insensato que casi se nos lleva por delante con su supercoche (¡qué paternal!). Pero no le insultó, esto ya me gustó. Estaba acostumbrada a machos-machotes que aprovechan la más mínima para demostrar su hombría ridiculizando o insultando a otras personas. Él se limitó a hacer un comentario gracioso.

Nos sentamos a tomar algo y recuerdo que me habló de su ex porque decía que tenía algo que le recordaba a ella (me dió mal rollo pero a la vez me miraba con esa carita tan mona...). Le pregunté si era bueno o malo pero me dijo que no lo sabía, que simplemente estaba a gusto. Luego lo que más recuerdo es que empezó a hablarme de la vida, de cómo veía su vida en el futuro y de que se imaginaba llegando a casa de trabajar y esperando a su mujer o si ésta ya estaba en casa dándole un superbeso y sentándose a tomar una cervecita con ella y a comentar el día o salir a dar un paseo. Empezó a decir que no entendía cómo algunos hombres se quedaban en el bar al salir del trabajo que él estaría deseando llegar a su casa, descansar, desconectar y disfrutar de su chica. Decía además que en casa hay que evitar hablar de trabajo, que una cosa es comentar el día y otra traerse el trabajo a casa. Y hablaba de que le encantaría conocer a una mujer que le gustara hablar, pasear, una persona positiva que sonriera mucho, que le gustaran los abrazos y una tarde tranquila dando un paseo o recostados en un sofá y yo por entonces, yo tenía una envidia de esa mujer... Por un lado, pensaba "ojalá la encuentre, un tío que piensa así se la merece". Por otro lado pensaba "yo también quiero eso".

Luego decidimos deshacer lo andado hacia el coche y durante el camino empezó a hablarme de sus aficiones. Cuando comentó que tocaba el piano casi me caigo de culo (adoro los pianos!!!). Intenté disimular porque empezaba a ponerme nerviosa. Lo que más me gustaba de ese chico es que no paraba de sonreír, casi nunca lo hace, siempre está sonriendo, te ilumina el alma. Luego comentó que tenía un compañero mucho mayor que él que siempre le estaba diciendo que aprovechara la vida para vivirla y no para trabajar, y él comentó que tenía una cámara de video y que se había prometido grabar a sus hijos cuando los tuviera para no perder nunca esos recuerdos. Para inmortalizarlos y disfrutar de ellos cuando quisiera, años después o cuando tuviera nietos y viera esos vídeos junto a su esposa. Y en ese momento me enamoré de él. Me di cuenta de que ya no quería que encontrara a esa mujer, quería que me eligiera a mí, yo quería ser ella. Empecé a ponerme nerviosísima pero intenté calmarme porque como había ocurrido otras veces, no quería sentir la decepción de no ser correspondida.

Así que cuando llegamos al centro comercial me acompañó al coche y nos despedimos con dos besos. Me pidió que le diera un toque para asegurarse de que había llegado bien y me pareció un encanto (y un valiente por subirse conmigo a un coche!). Me acuerdo que llegué a casa en una nube, bajé a pasear a la perra y le mandé un mensaje para darle las gracias por aquella tarde tan bonita que me había regalado. El corazón me dio un vuelvo cuando me contestó al instante.

Una semana después y algún que otro mensajito de por medio volvimos a quedar. Desde entonces no hemos dejado de vernos cada semana y me sigue iluminándo el alma cada vez que me sonríe. He descubierto que no es perfecto (afortunadamente para mí que tampoco lo soy, que presión sino...). He descubierto también que es un poco despistado, que cuando dice una trola se le mueven las orejas por mucho que lo niegue, que tiene una paciencia infinita, que aunque parece que no se entera siempre se entera, que es un contagiador de alegría porque cuando entra en casa a todo el mundo se le olvidan las penas, he descubierto que no sólo es un amante fantástico, sino un amigo, un compañero y un apoyo férreo. Por algo será que enamora a todo el mundo que le conoce. He descubierto que es dificilísimo estar con él y no divertirte. He descubierto que cuando te abres a la vida, la vida te muestra todos sus lados y no sólo los amargos.

Ahora que he terminado la historia entera veo que me ha quedado como esas historietas románticas que salían en la Vale, no? ¿Sabéis las que os digo? No sé si seguirán teniendo ese apartado, hace años que no veo una Vale pero creo que la siguen editando. Por cierto, ¿Vosotros/as leíais la revista Vale? ¿Os gustaba? ¿Formó parte de vuestra adolescencia? ¿Tenéis algún recuerdo de ella?



domingo, 31 de mayo de 2009

Mamás gilipollas

Esto es lo que les pasa a muchas mujeres cuando tienen hijos. De repente, se vuelven gilipollas. Es como si el hecho de desarrollar una faceta nueva en sus vidas, la de ser mamás, absorbiera por completo el resto de facetas y se cargara a la amiga, esposa, amante, trabajadora, hija, hermana, etc. Ya no tienen otro tema de conversación que no sea el de los niños. Empiezan a reunirse con otras mamás porque imagino que se sienten comprendidas, aprenden unas de otras y hablan el mismo idioma pero eso significa que ya no pueden quedar con nadie ajeno al círculo. Y si quedan contigo es como si no lo hicieran porque enchufan el piloto automático en plan zombi que consiste en ignorarte básicamente y utilizarte para que les vigiles el carro mientras hacen la compra. No puedes mantener una conversación con ella de nada que no esté relacionado con su hijo/a porque simplemente no te escucha, te corta, no te presta atención y mientras tu estás hablando te interrumpe para decirle ella algo a su hijo/a que está tan tranquilamente jugando a su bola en el parquecito.

Este es un hecho que he experimentado en más de una ocasión con amigas más o menos cercanas, conocidas y recientemente con una amiga de las de verdad. La estoy perdiendo, lo sé. Y por más cuerdas que le tiro no se agarra porque no le da la gana. Ayer quedé con ella y me da que va a ser una de las últimas veces en mucho tiempo porque ya no me lo paso bien, es más me agobia quedar con ella. Cuando la niña era un bebé porque era un bebé y no se le podía quitar ojo - cosa que entiendo porque a paranoica me ganan pocos y a mi también me obsesionaría su seguridad- aunque creo que hay extremos... porque que no te fies ni de tu marido, ni de tu madre, ni de tu hermana, ni de nadie para que vigile a la niña 2 minutos mientras te das una ducha exprés tiene tela. Al principio me dije a mi misma "tranquila, esto se le pasa en unos días". Ella siempre había sido una mujer bastante polifacética e independiente pero desde que nació su hija ahora sólo es mamá, habla de cosas de mamás y lo peor es que habla como una niña pequeña medio retrasada. Perdonar que sea tan brusca pero es que yo creo que a los niños hay que darles cariño, mostrarles comprensión pero no hay que atontarlos como hace la mayoría. ¿Por qué la gente les dice "mira eso es un guau-guau"? Nadie dice eso, es que les confundimos nosotros mismos y luego nos quejamos de que salgan idiotizados. ¡Eso es un perro leche!! "Guau-guau" es el sonido que nosotros creemos que hace, no hay que confundirlos. Todo esto me recuerda a un monólogo que vi hace poco que hablaba de esto y decía que hay padres que traumatizan a sus hijos. El humorista contaba que cuando era pequeño se dio un hostión contra una mesa que todavía le duele cuando lo recuerda y llegó su madre, le cogió en brazos, le abrazó y le pegó a la mesa "mesa mala, no pegues al nene". Decía que desde entonces no había tenido cojones a entrar en el comedor por miedo a las represalias de la mesa no fuera que le cayera una paliza por haberse chivado o algo así. Exagerado, como todo lo humorístico, pero tiene su parte de realidad por eso nos hace reír.

Yo estoy en contra de las mamás gilipollas, le tengo dicho a todos los que me rodean que el día que tenga un hijo si me vuelvo gilipollas que me den una buena colleja. Sé que hay cosas que no se entienden hasta que se vivan, e insisto de nuevo que para neurótica yo y que sé que cuando tenga un hijo ya te contaré. Pero creo que hay cosas que son intolerables. La mayoría de las personas tienen hijos y eso afecta a sus vidas pero son capaces de seguir hacia delante, vuelven a tomar café con las amigas y a hablar de los temas que solían hablar, aunque ahora introduzcan temas nuevos y un carrito al corrillo del cotilleo.

¿Por qué hay un grupo que se aisla del mundo y sacrifica todo lo que tenía hasta entonces por el recién llegado? ¿Acaso es necesario hacerlo? ¿No se puede ser mamá a parte de amiga, trabajadora, esposa, etc? ¿O es que cuando eres mamá se acabó lo que eras antes?

jueves, 14 de mayo de 2009

Mis prejuicios contra el Reggaeton

Hasta hace bien poco si me hablabas de reggaetón automáticamente pensaba en el famoso papi chulo, dame más gasolina y baila morena y te miraba con cara de desprecio. Desprecio porque es lo que sentía por ese tipo de música que me resultaba cansina y sobretodo ofensiva para todas las mujeres. Tenía el concepto de que el reggaeton consistía en cantar algo pegadizo y con poca letra, ya que la canción repite casi todo el rato lo mismo y que tuviera un mensaje como "soy el puto amo y cuando las tías me ven se le caen las bragas", adornada con un videoclip de un tío con ropa deportiva cuatro tallas más grandes de la suya, más cantidad de joyas de oro colgadas del cuello de la que cualquier mujer guarde en su joyero y sobretodo muchas tía despampanantes medio en pelotas con cara de salidas rodeando al cantante. Ese era mi concepto de reggaeton.



Afortunadamente, todo cambia y también mis opiniones a medida que van adquiriendo conocimientos. Por cuestiones que no vienen al caso he acabado descubriendo a un dúo de reggaetoneros -al parecer superfamosos- que me alegran los ratitos con su música. Estoy hablando de WISIN Y YANDEL. Me encantan sus canciones, sobretodo el disco Los Extraterrestres, porque me dan buen rollo y sobretodo ahora que hay más luz, calor y va llegando el veranito. Son canciones animadas, poco repetitivas y sobretodo de letras con picardía pero que no considero despectivas respecto a la mujer. Cierto es que casi todas dicen lo mismo, tienen el mismo mensaje: "soy el mejor amante del mundo, si me das la oportunidad te lo demuestro, que buena que estás y los demás tíos que has conocido no me llegan ni a la suela del zapato". Pero oye, paso de meterme con la letra de ninguna canción que luego me arrepiento. Y sino hacer la prueba y si os encanta la canción de U2 With o Without You paraos por un momento a pensar qué dice exactamente la letra y me lo contáis.



En definitiva, que he descubierto uno de esos grupos que o te gustan o los odias. No tiene punto medio. Y a mi me encantan. Sobretodo, como me pasa siempre, en directo. Si tenéis oportunidad echarle un vistazo a sus conciertos (recomiendo muy mucho el de Viña del Mar 2008 en Chile). Y de todas sus canciones, mis favoritas: Pam, pam; Ahora es; Sexy Movimiento; Noche de sexo; Mayor que yo; Mírala bien; Permítame; Yo te quiero; etc. A lo mejor os suenan porque han hecho colaboraciones muy sonadas, entre ellas con David Bisbal "Torre de Babel" o "Dónde está el amor" con Franco de Vita. Como siempre muy concienciados con el hambre y la pobreza en el mundo e implicados en proyectos solidarios de todo tipo. Además han hecho "juntes" como dicen ellos con artistas de la talla de 50 cent, Luis Fonsi, Aventura, Don Omar, Daddy Yankee, Eve, Calle 13, Gloria Estefan, R. Kelly, etc. Por si fuera poco, su espíritu empresario les ha llevado a crear su propia discográfica WYRecords y su línea de relojes y creo que también gafas de sol, calzado y ropa pero no estoy tan segura. A quien le llame la atención cómo fue su paso del anonimato a la fama puede ver la película de sus vidas que ellos mismos protagonizaron "Mi vida".



Pero a mí, persolmente, una de las cosas que más me gusta de ellos es que son ese tipo de artistas que implican al público y te hacen pasar un buen rato. Son de los que van comentando cosas entre canción y canción, animan, hacen bromas, etc. Y por qué no decirlo, aunque para gustos los colores, en apariencia no tienen desperdicio...

A parte de estar en la cima del movimiento urbano, como ellos dicen, son los líderes del movimiento y han conseguido establecer el reggaeton como género. Además tengo que deciros que funden varios géneros dentro de sus canciones, porque yo no soy una experta en música pero para mí hay muchas canciones que parecen salsa, reggae, merengue, etc. Osea que aunque un poquito si que tiene no es todo "dame, dame, papi chulo".

Desde su faceta más personal me gusta que siempre ponen a la familia por encima de todo y lo demuestran con hechos. No es raro ver una entrevista de ellos en la que la hija de Wisin pase de los brazos de uno al otro o a la mujer y los dos hijos de Yandel en primera fila cantando y bailando como los que más, e incluso en un concierto que ofrecieron en Puerto Rico en la canción Sexy Movimiento Yandel subió a su hijo Adrián de 5 añitos a bailar con él al escenario e incluso le cedieron el micro y demostró que se sabe de memoria las letras. Me sorprendió ver en sus conciertos niños e incluso familias enteras. Y creo que desde que han sido papás se han ido dando cuenta de ello y cambiaron el chip, como ellos mismos decían, querían que sus canciones fueran para todos los públicos, el tipo de canciones que les gustara que sus hijos escucharan. Así que las letras han ido suavizándose pero siempre sin perder esa picardía que les caracteriza.

Para terminar os dejo con otro videoclip de la más famosa de sus baladas "Yo te quiero". El video es precioso, trata sobre el cáncer, no tiene desperdicio:



Por cierto, si después de escuchar sus discos os quedáis con ganas de más, estar atentos porque a finales de mes sacan nuevo disco: La Revolución.

sábado, 9 de mayo de 2009

Perdió toda credibilidad pero me hipnotizó (2/3)

Continuación de Mi historia de amor


Cambiamos el messenger y estuve un mes y pico sin conectarme por temas de exámenes. Y entonces un día me lo encontré en el messenger y se acordaba perfectamente de mí. Volvimos a hablar un par de veces y entonces quedamos para dar un paseo por la playa. Fue una de las poquísimas veces que quedé con un tío de un chat sin intención de coquetear lo más mínimo. Me puse unas chanclas, unos tejanos y una blusa cómoda y fui al sitio donde habíamos quedado.

Quedamos en un centro comercial a mitad de camino. Yo llegué antes de tiempo y me puse a mirar los libros de un escaparate. Entonces vi algo parecido al capitán trueno subiendo las escaleras mecánicas que estaban a mi espalda a toda mecha y bajando a la misma velocidad: era él (con el tiempo he descubierto que tiene tanto de mono como de despistado) que no se acordaba que habíamos quedado en el piso de abajo y llegada tarde.

Nos saludamos y ya empezó a hipnotizarme con esos ojazos azules que me atontan literalmente, estoy segura de que la mitad de las veces que le miro a los ojos se me abre la boca y se me cae la baba... Era más bajito de lo que imaginé, acostumbrada a salir con armarios empotrados era raro que un tío fuese de mi altura.

Fuimos a tomar un helado a un McDonalds que había allí mismo y confió en mi elección y pidió el mismo helado. Yo que presumía de lo buenos que están los McFlurrys y van y nos sirven unos medio derretidos (que mal que quedé jejeje). Pero bueno, no me preocupaba, porque no pretendía ir a por él, sólo había quedado con él por salir de casa y tener un día distinto y porque un paseo por la playa siempre vale la pena con cualquier acompañante. Además, creo que él se sintió peor al meter la pata diciendo que Buenafuente era Cordobés -cuando es de Reus desde que nació y a mí me lo vas a contar-. Desde entonces supo que había perdido toda credibilidad conmigo y lo asumió (a día de hoy me sigue valiendo la carta de Buenafuente cuando se trata de credibilidad).

Después de aquello nos subimos en su coche -¡qué inconsciente que soy a veces!- y fuimos a la playa. En el coche ya empecé a reirme porque tenía un salpicadero un poco horterilla a mi juicio que a él le encantaba (color madera, no os digo más) y encima puso música y salió Rocío Durcal cantando una ranchera jajaja. Lo que me reí. Bueno, he olvidado deciros que es de padres Sevillanos y que a veces se siente más andaluz que catalán pero muy a su pesar es catalán como yo.

Empezamos a caminar, y a andar, y a hablar ,y no parábamos. Nos recorrimos el paseo marítimo de punta a punta que ya es decir (según el ayuntamiento mide unos 5kms). Durante todo el camino no paramos de hablar, de reirnos, de sonreír, de contar anécdotas. Tengo una postal mental guardada de él en aquel momento con sus gafas de sol, su sonrisa de galán de Hollywood y esa camiseta con un toque azulado que hacía juego con las olas de fondo. Espero que nunca se me borre esa imagen de la cabeza.

Hay que ver lo ñoña que estoy, es verdad eso de que cuando te enamoras te atontas (todavía más!). ¿Alguna vez os habéis sentido así? ¿Como igual de atontados que de enamorados?

viernes, 8 de mayo de 2009

Me siento como si me hubiera tocado la lotería

Bueno después de casi dos semanas enteras de gripe en primera persona y unos dos meses seguidos de disgustillos sobre la salud relacionados con la gente que quiero por fin llevo una semana de vuelta a la normalidad. Sin embargo, más que vuelta a la normalidad me siento FELIZ con todas las letras, como cuando sueñas con que te toque la lotería y te toca. Sólo que la lotería para cada uno significa algo distinto (aunque todos pensemos en lotería = dinero porque aunque el dinero no hace la felicidad ayuda bastante). Como os decía, después de estos dos mesecillos de sustos de salud la lotería me ha tocado porque afortunadamente todos se han recuperado y los sustos se han quedado en sustos y no han ido a más. ¡Menos mal! Es que hasta mis gatos que nunca se me han puesto malitos han tenido que pasar por el veterinario en estos dos meses. Conclusión que ya conocía pero que se ha remarcado más todavía si cabe, una de esas conclusiones que todo el mundo dice y comenta y tú piensas "es lógico" pero no lo SIENTES hasta que de verdad te ocurre a ti: lo más importante en la vida es la salud. Sin salud qué importa el amor, el aspecto, la amistad, el trabajo, tener una talla de más, etc. Cuando recuperas la salud (tuya y de los demás) entonces es cuando vives bien y aprendes a disfrutar de las pequeñas grandes cosas de la vida: sentir la brisa en la cara, el calorcito de los rayos del sol, disfrutar del paisaje, ver sonreír a los tuyos, reírte hasta que te duelan las mejillas, madrugar para tener un días más largo que disfrutar e irte a dormir feliz porque todos estamos sanos y salvos.



Es por eso que he tenido el blog un poquillo abandonado aunque lo echaba mucho de menos. Sobretodo cuando estás mala-medio mala. Porque cuando estás mala-tirando a buena te la pasas viendo la tv en el sofá y cuando estás mala-mala duermes porque tu cuerpo te lo pide (aunque no descanses) pero cuando estás a medias es una putada. Te duele tanto la cabeza que ni tv, ni música, ni leer e incluso ni compañía en según qué casos; y tampoco estás tan mal como para caer rendida por el sueño, así que ¿qué haces? Comerte la cabeza, no hay otra. He tenido tiempo para pensar en todo o casi todo, ya por últimas estaba hasta construyendo mentalmente un universo nuevo porque dos semanas de gripe acaban con cualquiera... En fin, dentro de poco iréis viendo las paranoias que me han ido pasando por la cabeza porque ideas para posts y cosas de las que me gustaría hablar con vosotros han surgido mogollón. De momento mañana publicaré la segunda parte de mi historia de amor que tanta curiosidad ha suscitado, todos tenemos nuestra parte cotilla jijiji

Os deseo paz, amor y sobretodo SALUD a todos!!

martes, 21 de abril de 2009

Mi historia de amor (parte 1/3)

Hoy me siento romántica y después de haber visto y leído tantas historias de amor, hoy me apetece contaros la mía. Pero para no hacerme pesada y darle un poquillo de intringulis lo haré en tres posts. Éste es el primero :)

Verano de 2006, Barcelona, cerca de un año después de una tortuosa y triste relación de cinco años por fin estaba soltera. Me lo estaba pasando fenomenal. Por fin tenía tiempo para mí, para ir a nadar, para sentarme a escuchar música o a mirar las olas del mar, para salir a tomar un café con mis amigas, para leer, tiempo para no hacer planes, simplemente para disfrutar. Ciertamente, acostumbrada a estar en pareja desde los casi dieciocho añitos me sentía un poco rara a veces y me lanzaba en busca del príncipe azul de cabeza y sin casco. Así me fue al principio. Como yo no soy de las que dejan sin aliento al personal cuando se abre una puerta (a no ser que me caiga), y me seduce mucho la gente por su intelecto me centré en los chats. Bueno por eso y porque hoy en día si quieres conocer gente nueva fuera de tu círculo y eres más bien tímida son casi la única opción.

El que conozca el mundillo sabrá que allí habitan todo tipo de especies: salidos, mentirosos, gilipollas emocionales (como diría mi querida Bridget), gilipollas a secas, salidos, pedantes, tíos sin conversación, salidos, macarras, tíos que parecen demasiado buenos para ser cierto (probablemente mentirosos), tíos muy mayores para estas cosas, tías que te quieren convencer de que entre mujeres todo marchará mejor, salidos, etc. Bueno ya me entendéis. Así que al principio me llevé una decepción tras otra, porque incluso llegué a quedar con alguno. Con uno incluso probé aquello de tener una relación basada en el sexo, por eso que dicen que en esta vida hay que probarlo todo y que los hombres sólo sirven para una cosa (cosa que no comparto). Al final llegué a la conclusión de aquel viejo chiste que decía "¿Y qué haces con él las 23 horas y 45 minutos restantes?". Bueno más o menos, porque dime de qué presumes y te diré de qué careces. ¿Nos entendemos todos, no? jejeje Resulté ser demasiado romántica como para disfrutar del sexo sin amor. Y bueno, según me dijo el chico, un poquito "exigente" en la cama jajaja. Lo que te ríes cuando vuelves a estar soltera y a pensar sólo en ti ;)

Bueno pues 5 de Junio de 2006 (un día antes de mi cumple, por eso me acuerdo) ahí estaba él mezclado con toda aquella fauna. Yo, que ya había aprendido la lección, me dedicaba a entrar en el chat por pasar un rato y siempre daba datos falsos y jugaba a que cada día tenía un oficio, un nombre y una edad distintos. Aquel día tuve una de esas charlas que te marcan por singulares, me sentía tan bien hablando con él... ¡y ni siquiera había intentado tirarme los trastos! Recuerdo que hablamos de Andalucía, de olores, del olor a jazmín típico de las noches de verano, bueno, bueno, me embelesó.


¿Cuál es o ha sido vuestra historia de amor más bonita? ¿Os apetece compartir algún recuerdo romántico?

sábado, 18 de abril de 2009

DESPEINATE Y DISFRUTA

A todas las mujeres que nunca tienen tiempo de despeinarse, y sobretodo, a las que aún así sacan unos minutitos para pasarse por este rinconcito del cyberespacio ;)




¡¡¡VIVIR DESPEINADA!!!

Todos deberíamos atender esta frase con intensidad, sin poses, disfrutando cada momento, cada experiencia, cada afecto. Sin lugar a dudas, seríamos mucho más felices.

Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad…

El mundo está loco. Definitivamente loco… Lo rico, engorda. Lo lindo sale caro. El sol que ilumina tu rostro arruga.

Y lo realmente bueno de esta vida, despeina…
- Hacer el amor, despeina.
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.
- Bailar hasta que dudes si fue buena idea ponerte tacones altos esa noche, te deja el pelo irreconocible…

Así que como siempre cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado…

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por el momento más feliz de mi vida.

Es ley de vida: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que elija no subirse.

Puede ser que me sienta tentado a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, come sano, camina derechita, ponte seria… Y quizá debería seguir las instrucciones pero ¿cuando me van a dar la orden de ser feliz? Acaso no se dan cuenta que para lucir linda, me debo de sentir linda… ¡La persona más linda que puedo ser! Lo único que realmente importa es que al mirarme al espejo, vea a la mujer que debo ser.

Por eso mi recomendación a todas las mujeres:

Haz el amor, UNA Y MIL veces haz el amor, Entrégate, Come rico, Besa, Abraza, Baila, Enamórate, Relájate, Viaja, Salta, Acuéstate tarde, Levántate temprano, Corre, Vuela, Canta, Ponte linda, Ponte cómoda, Admira el paisaje, Disfruta, y sobre todo, deja que la vida te despeine. Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo frente al espejo, te tengas que volver a peinar.

viernes, 10 de abril de 2009

Un libro que me ayudó mucho a entender al otro sexo

De todos los libros que he leído si tuviera que elegir uno que realmente me ha sido útil y práctico en la vida diaria elegiría ¿Por qué los hombres no escuchan y las mujeres no entienden los mapas? de Allan y Barbara Pease. Este libro me ha ayudado mucho en mis relaciones con los chicos, no sólo en mi relación de pareja sino con mis amigos, padre, hermano, etc. ¿Y por qué no decirlo? A veces también un poco con las demás mujeres. Es un libro que está escrito en un lenguaje muy sencillo y cotidiano y el cuál te explica por qué somos tan diferentes hombres y mujeres en muchos aspectos.

Por ejemplo, para ser prácticos os diré algunas de las cosas que aprendí con él:

  • Las mujeres basamos gran parte de nuestra comunicación en nuestro tono de voz mientras que los hombres no. Por ejemplo, cuando nos enfadamos y ellos nos preguntan "¿Qué te pasa?" o "¿Te pasa algo?" y nosotras contestamos "NADA". Con ese tonito que todos conocemos, en realidad estamos intentando decirles "¡¿Cómo que qué me pasa?!", "¡Pues claro que me pasa algo!" o "Que me ha sentado mal que...". Pero en lugar de eso, intentamos que por el tono de voz se den cuenta de que nos pasa algo y averigüen qué es (o en la mayoría de los casos que nos pidan perdón pero ya). Grave error. Ellos son muy prácticos y literales y como nos han preguntado si nos pasaba algo y hemos dicho que nada, caso cerrado, no le dan más vueltas.
  • Nosotras normalmente somos capaces de estar pensando en más de una cosa a la vez y aprovechamos los "descansos" para hacer planes mentales o darle vueltas a algo. Así que cuando vamos en el coche y ellos van conduciendo en silencio y les preguntamos en qué están pensando y nos dicen que en nada no les creemos. Cierto. Realmente aunque nos parezca inverosímil ellos no están pensando en nada. Mente en blanco (concepto nuevo que deberíamos empezar a practicar).
  • Los hombres, a diferencia de las mujeres, no tienen la necesidad de mantener una conversación sólo por estar acompañados de otra persona. Algo impensable para nosotras y que interpretamos como que les pasa algo, que están cansados, pensando en algo, se encuentran mal, etc. Y no dejamos de dar la bara con lo de "estás muy callado, ¿te pasa algo?", "chico es que de algo tendremos que hablar", hasta que nos miran como a bichos raros o cotorras parlanchinas.
  • Las mujeres, normalmente, solemos ser más detallistas y observadoras que ellos y por eso nos resulta más fácil acertar con sus gustos y apetencias. Ellos, sin embargo, son muy simples y piensan que si quieres o deseas algo sólo tienes que pedírselo. Así que la mujer se suele pasar la vida esperando a que el hombre le adivine el pensamiento: que cumpla una de sus fantasías, que un día le de cierta sorpresa, que le lleve a tal sitio, etc. Mientras que ellos no tienen ni idea de tus esperanzas y deseos ocultos. Así, que ya sabes, hazlo fácil y si quieres algo pídeselo clarito "Mira, Juan, me encantaría que un día (mañana no, otro que tú elijas) me sorprendas con unas entradas para el teatro y una cena romántica, vale cariño?" Ale, él seguramente -si le gusta el teatro- estará encantado de hacer realidad tus deseos.
  • Y por último os voy a contar mi gran descubrimiento, lo que ha sido más útil para mí de todo lo que llevo leído hasta ahora: cuando hay una pelea, discusión, disgusto, etc. y ella se enfada por algo, lo mejor es decírselo clarito: "Juan, estoy enfadada -o me ha dolido- que me hayas dicho las cosas en ese tono, eres un bruto" (por ejemplo). Porque normalmente una se enfada y se disgusta y él tan ancho viendo el fútbol porque realmente no tiene ni puñetera idea de que estés enfadada o de por qué lo estás. Así que eso de discutir con el noviete y luego no cogerle el teléfono como síntoma de cabreo no funciona, es mejor cogerle el teléfono y decirle lo enfadada que estás y porqué. Luego ya, depende del noviete ya se las ingeniará para que le perdones.
Bueno, he de deciros que el libro me lo empecé a leer hace años pero no lo terminé y lo dejé en la estantería con la intención de terminarlo un día de estos -cosa que espero hacer. Así que seguro que por el camino encontráis más utilidades de las que ya os he comentado. Por cierto, que yo lo he explicado así un poco de andar por casa pero casi siempre te dan explicaciones científicas para todo esto eh. Para terminar, se me ha olvidado añadir que el libro está estructurado en capítulos o artículos muy cortitos ideal para coger cinco minutillos en el tren o a la hora de comer en el curro y además está narrado con mucho sentido del humor (hay chistes, tests, dibujillos graciosos, etc). Os lo recomiendo del todo, igual que la segunda parte que ya está a la venta y creo que puede que haya una tercera.