Cuando los días empiezan a hacerse más cortos y hay menos horas de sol, normalmente a todos nos pasa que tenemos menos ganas de todo. Sin embargo, existe un pequeño porcentaje de la población al que esta falta de luz afecta de manera severa en su vida diaria. A medida que se va acortando el día sienten:- Fatiga o cansanció físico
- Problemas para conciliar el sueño o incluso exceso de sueño durante el día (incluso habiendo dormido bien por la noche)
- Falta de ganas, motivación, interés por cualquier tipo de actividad
- Cierto grado de tristeza o angustía
- Cambios en el apetito con su consiguiente pérdida o aumento de peso
Y un medianamente largo etcétera.
A mí desde hace muchos años me pasa que en cuanto entra el otoño se me quitan las ganas de todo. Incluso cosas que antes me hacían ilusión y sé que me siguen gustando dejan de despertar interés en mí. Tengo sueño a todas horas, me siento pesada y fatigada sin motivo. Los caprichos en forma de dulce aumentan desmesuradamente y no tengo ganas de NADA.
Pues para los que estéis en la misma situación que sepáis que se trata de un tipo de trastorno llamado TAE (Trastorno Afectivo Estacional). Al parecer nuestro cerebro no lleva muy bien la falta de luz solar comparada con el verano y nos la juega creando un desequilibrio químico que se traduce en varios de los síntomas antes mencionados.
¿Qué si tiene tratamiento?
Pues sí y no. Al parecer en casos severos-severísimos pueden recetarte algún tipo de
antidepresivo o una terapia a base de luz. Se ve que existen unas bombillas especiales que reproducen una luz similar a la solar y recomiendan una exposición de unos 30 minutos diarios o algo así he leído. Sin embargo, al tratarse de un trastorno estacional lo más recomendable es que cada uno lo lleve como pueda y sobretodo con mucha paciencia ya que a medida que se vayan alargando los días nuestro pesar irá menguando.En pocas palabras: hay algunas personas que funcionamos a base de luz solar y cuando no hay pues funcionamos más bien poco. ¡Un asco!
Yo personalmente lo llevo fatal. Tanto mi trabajo como mis aficiones requieren de mi cabeza y mi concentración y mi interés en estos momentos son prácticamente nulas. Por suerte, trabajo por la mañana y al menos soy capaz de rendir en el trabajo pero digamos que después de comer sólo estoy físicamente porque mentalmente las neuronas se me ponen en huelga y me mustio como una flor.
Consejos que a mí me funcionan:
-Intenta aprovechar levantándote en cuanto salen los primeros rayos de luz y dejando las actividades más pesadas para las primeras horas del día.
-Procura reducir la ingesta de grasas y alimentos pesados (incluídos los dulces), inténtalo!
- Haz deporte. Esto es esencial. La verdad es que en cuanto haces deporte parece que la circulación reactiva el cerebro y las neuronas de guardia se activan. Sin embargo, reconozco que a pesar de ser una idea excelente precisamente lo jodido de este dichoso trastorno es que cuesta horrores despegar el culo del sofá, ponerse el chándal y sobretodo moverse. Hace falta toda tu fuerza de voluntad y la del que tienes al lado.
-Busca actividades que te encanten, tus actividades favoritas y prueba a empezar. A veces todo es empezar. Si aún así no hay manera, pues trata de hacer actividades que no requieran mucho esfuerzo mental, actividades más bien mecánicas.
-Cuando tengas que realizar alguna tarea -sobretodo por la tarde- intenta quedar con alguien para llevarla a cabo. Te será mucho más llevadero y te ayudará a desplazar esa especie de pereza que nos invade el cuerpo.
- Es normal que te sientas decaído y falto de ganas pero no te culpes. Igual que hay días que te levantas contento sin motivo también habrá días que estés triste también sin motivo. Yo, desde mi experiencia, por mucho que lo analizo todo veo que soy feliz y todo está bien. El problema es que aunque sé que soy feliz, no me siento feliz. Conclusión: el cerebro que es un tramposo, hay qu ser más listo --> no te culpes de cosas que no son culpa tuya.
- Piensa que cada día que pasa queda uno menos para que los días empiecen a ser cada vez más largos y productivos. Aprovecha las épocas de sol durante el año para rendir el doble que ahora. Y mientras tanto, relájate y disfruta de un poco de paz. Ya llegará el verano.
- Aunque no tengas ganas ponte música. Eso siempre anima. Ojo con la música que eliges (Alex Ubago por ejemplo prohibidísimo, no por gusto musical sino por sentido común con tus síntomas).
-Quizá es buena idea que comentes a tus seres queridos cuál es tu situación, más que nada para que no se preocupen pensando que estás deprimido. Digamos que lo estás pero no lo estás.
A todos los que os interese el tema: consultar con vuestro médico, buscar información en fuentes fiables, etc. Yo aquí digo las cosas basándome en mi experiencia, no en ningún estudio científico. Así que...
¡ánimo que ya queda menos para el veranito!















